Follando a compañero de trabajo en Halloween

En la oficina en la que trabajo tenemos la tradición de celebrar carnaval y halloween llendo disfrazados a la oficina y después por la noche siempre hacemos una cena en la misma oficina en la que cada trabajador lleva algo de comer. Esta tradición no me entusiasma demasiado pero para no ser aguafiestas ni desentonar cuando es una de las dos ocasiones procuro llevar un disfraz discreto.

El relato que os voy a contar ahora sucedió el día de halloween. Ese día por algún motivo que desconozco me desperté bastante excitado, tanto es así que en la ducha me masturbé pensando en nuestra recepcionista, que a pesar de no ser una chica muy guapa(de hecho era más bién fea de cara) tenía unas tetas enormes que eran objeto de miradas lujuriosas por parte de todos los trabajadores de la oficina.

Al terminar la ducha procedí a vestirme y ponerme el «disfraz» de ese año. Consistía en un traje tipo esmoquin con una capa y en unas dientes de vampiro que había comprado por internet. Tras esto procedí a cojer el coche e ir para la oficina.

Al llegar a la oficina entré y ,como no, en la recepción estaba la recepcionista disfrazada de bruja. Lo primero en lo que me fijé fue en su escote. El resto del disfraz era normal y corriente pero llevaba un escotazo que lucían sus tetas como no os lo podéis imaginar. La saludé como todas las mañanas y me dirigí a mi mesa. Ya en mi mesa hice una mirada global para ver de que se había disfrazado la gente ese año. María otra de mis compañeras, más guapa que la recepcionista pero sin tan buen cuerpo, tambien iba de bruja aunque sin el escotazo que llevaba la otra. En todo caso, con lo salido que iba aquel día no me hubiera importado follarmela. Había otra chica (Lorena) que iba disfrazada de caperucita roja y finalmente Julia que se había disfrazado de Hermione de Harry Potter. En cuanto a los chicos, lo típico: un frankestein, otro vampiro y uno que iba de la muerte. Todavía faltaba por llegar Juan, un chico gay de 28 años que hacía unos 2 años que trabajaba en la oficina, con el que todo el mundo se llevaba muy bien y al que le encantaba disfrazarse en estas ocasiones. Llegó cuando yo ya hacía un rato que estaba trabajando en el ordenador. Cuando entró por la puerta todo el mundo se quedó flipado con el disfraz que llevaba, y es que no era para menos. Se había disfrazado ni más ni menos que de Harley quinn. Llevaba una falda roja y azul con las piernas cubiertas por unas medias de rejilla y unas botas de cuero de tacón. En la parte de arriba llevaba una camiseta blanca con una chaqueta con los mismos colores que la falda. Para rematar el atuendo llevaba una peluca rubia con las coletas como las de Harley Quinn y la cara maquillada. La verdad es que para ser un hombre no le quedaba del todo mal pues él es bastante delagado y afeminado. Los siguientes minutos fueron todo risas y bromas hasta que nos pusimos a trabajar.

Estuve toda la mañana trabajando sin quitar ojo del escote de la recepcionista, la verdad es que esa mañana estaba muy excitado. En un momento dado mandé un documento a la impresora y me fui a la sala de la impresora a buscarlo. Cuando entre a la sala estaba allí Juan (con el que tengo bastante confianza )que debía de estar imprimiendo unos documentos también. Nada más entrar le dije:

-Joder que tetas que tiene Laura(la recepcionista).

Él rió y me dijo:

-Menudo comentario nada más entrar -y siguió riendo.

Entonces la impresora hizo una luz roja, miré la pantalla y le dije:

-Mierda, se ha a abajo la tinta.

-Joder. Otra vez?-contestó él.

-Si, pasame el cartucho de tinta de la estantería, habrá que cambiarlo.

El se giró y se estiró para cojer el cartucho de una estantería que estaba algo elevada. Entonces me fijé en la parte de atrás de su disfraz y al estirarse se la subió un poco la falda y pude ver el inicio de su culo con lo que me pareció un tanga. Quedé algo sorprendido pero tan pronto se empezó a girar levanté la vista para que no me viera mirándole el culo y me pasó el cartucho de tinta nuevo. El proceso para cambiarlo dura unos 10 minutos y mientras lo cambiaba nos pusimos a charlar.

-¿Entonces te gusta Laura?-me preguntó.

-No exactamente- le dije-no es que no me guste pero es que hoy no se que me pasa que me follaría a cualquier cosa.-Le dije mientras trasteaba la impresora.

-¿Cualquier cosa ?

-Bueno tu ya me entiendes.

Seguí pensando en Laura y se me volvió a poner morcillona. Entonces se me cayó una pieza de la impresora debajo de la misma y me dijo:

-Tranquilo, ya lo cojo yo.

Se arrodilló y pegó la cabeza al suelo para mirar debajo de la impresora. En ese momento pude volver a ver su culo y pude confirmar que llevaba tanga. Desde ese ángulo no se podía distinguir si aquello era el culo de una mujer o el de un hombre y encima iba disfrazado de mujer y tuve una erección total. Cuando alcanzó la pieza se giró y debió darse cuenta de que lo estaba mirando y de mi paquete.

-¿Que miras?- dijo

-Nada- dije yo- la verdad es que pareces una mujer con el disfraz que llevas.

-¿Y que tal?¿Soy guapa?-dijo cogiéndome el paquete con una mano.

-¿Pero que haces?

-Pero bueno si estás como un roble.-dijo palpando mi polla a través del pantalón. En ese momento le retiré la mano y le dije:

– Creo que te has confundido con migo.

En ese momento el se dirigió a la puerta y dijo para toda la oficina :

– Vamos a cambiar el cartucho de la impresora en 15 minutos estamos.

Entonces cerró la puerta y hecho el pestillo. Yo me quedé inmóvil , él se arrodilló ante mi y me empezó a abrir los pantalones. En ese momento pensé ¿qué puñetas?, me bajé los pantalones, los calzoncillos y se la metí toda en la boca. Él empezó a mamar lamiendo apasionadamente. Se introducía todo mi pene en la boca lo tenía allí unos intantes y lo sacaba lentament, después me lamia el glande y repetía la operación . Ver a esa rubia tragándose mi polla me puso como una moto.

Tras unos minutos así le saqué la polla de la boca. Me la había dejado llena de pintalabios. Le hice entender que se apoyara en la impresora. Él lo hizo y entonces le levanté la falda y le di un nalgado que debió de oírse por todo el edificio. Le bajé el tanga y lo dejé todo al descubierto. Me cogí el rabo con la mano y lo dirigí a su ano. Él se separó las nalgas con las manos y se la empecé a meter. Noté como su ano se iba amoldando a mi presencia y cuando me dí cuenta la tenía toda dentro. Me quedé un rato en su interior que estaba ardiendo y tras unos instantes inicié un mete-saca que fue aumentando de velocidad hasta penetrarlo como una bestia. Lo cogí de la cintura y con las empotradas tenblava toda la impresora. Él empezó a gemir flojito y le dije que se callara si no quería que nos pillaran .Cuando llevábamos un rato así paré y dejé que fuera él el que se moviera hasta que me corrí dentro de aquella rubia con culo de diosa.

-Joder que bestia eres, me has reventado.- me dijo.

– Venga vistamonos rápido antes de que alguien sospeche.

Lo recogimos todo y salimos como si nada hubiera pasado.