Me convencieron de calentar a mi papá

Soy lo que se considera una «Adolescente tetona» aunque me niego a decir mi edad real podemos asumir que en esta historia basada en hechos semi-reales (algunas situaciones han sido exageradas), tengo 18 años. Mi nombre es Mónica, tengo 18 años y resido en España, vivo sola con mi padre en un apartamento, aunque dependiendo de las fechas se queda algún familiar. Desde temprana edad he recibido muchos comentarios sobre mi cuerpo, al principio los repudiaba, pero con el tiempo he aprendido a disfrutarlos e incluso encontrarlos morbosos, estos comentarios se deben a que soy considerada como una chica «exuberante». Mido 165 cm y peso 52 kg, tengo el pelo negro y liso, me llega un poco por debajo de los hombros, al no ser muy alta y bastante delgada mi pecho resalta bastante más en mi cuerpo, llevo una 110c de sujetador (la rara vez que uso uno) las cuales gracias a dios aún se mantienen tiesas en mi cuerpecito. De espaldas también suelo gustar bastante dado que tengo un buen culo duro y redondo curtido en 6 años de voleibol, el cual aún practico a día de hoy. Mi cara es perfilada y afilada con los labios carnosos y las pestañas largas. Sexualmente soy una chica muy activa y curiosa, amante del morbo y de provocar a la gente. Me considero bisexual y para mí la edad no suele importar mucho siempre que la persona sea mayor que yo. Este va a ser mi primer relato así que sed buenos, siempre estoy dispuesta a recibir críticas constructivas.

Era un mes de cuarentena, todos los días eran absolutamente iguales, pasar del móvil al portátil, hacer un poco de ejercicio y volver al móvil o al portátil. Pasar de tener sexo todas las semanas a no tenerlo ningún día y ni siquiera tener un satisyer o un juguete con el que disfrutar era extremadamente frustrante y llegaba el punto al que yo me subía por las paredes. Una madrugada en la que recuerdo tener un calentón horrible el cual no se fue ni masturbándome dos veces decidí como método para saciarme un poco entrar usando mi móvil a un chat de sexo, busqué chat de sexo en Google y pinche en el primer enlace. Antes de entrar al chat me pedían un nick así que lo pensé durante unos segundos, durante años de mi vida me han dicho varios comentarios relacionados con mi voluptuosidad, pero el que más se ha repetido es «Vaya tetas tienes para tu edad», decidí que a los hombres les suele llamar la atención lo que yo considero mi mejor atributo (mi pecho) así que decidí poner el nick «AdlscenteTetona» dado que bien escrito no me dejaba. Al entrar se me lleno la bandeja, muchísimos hombres preguntándome por mi edad, donde vivo, que busco y sobre todo por mis gemelas. No os voy a mentir, disfrutaba respondiéndoles a estos mensajes de forma morbosa desde el anonimato, notaba como conforme más guarradas y más comentarios me mandaban más me iba humedeciendo yo, hasta que llego el punto en el que tenía una mano en el móvil y la otra frotándome por encima del tanga, mis pezones estaban endurecidos debajo de mi camisa y ya barajaba la posibilidad de apartarme el tanga y masturbarme una tercera vez esa madrugada dado que el ritmo de mensajes estaba bajando. mientras pensaba en esto me llego un mensaje con el nick «DonEnrique»

«Hola tetoncita, cuantos años tienes?»

Yo leí el nombre y la verdad es que despertó mi curiosidad, don se suele usar para la gente mayor, uno de mis morbos, así que decidí contestarle.

«18 papi y tuu??»

«Yo tengo 58 nena, soy un viejo para ti»

«mejor entonces :p jasja»

después de empezar a hablar, contarnos nuestros gustos, como éramos y demás detalles me quede con lo siguiente, Don Enrique es un señor casado de Madrid, tiene dos hijos aunque siempre ha querido una hija, físicamente no es nada del otro mundo, calvo, con barriga, un poco perjudicado por la edad y los años de trabajo pero con una dotación de 20cm la cual me pareció muy apetecible sobre todo en estos días de necesidad.

«pues tus 20cm me vendrían muy bien ahora, ando cachondisima últimamente va a acabar esta pandemia y me voy a acostar con quien sea jasja»

«ufff niña, cuando salgamos de esto podríamos quedar tu y yo y así los conoces… o si quieres podemos jugar ahora y así los ves…»

«y cómo quieres jugar jasja?»

«632****** no te arrepentiras nena»

Me quede mirando la pantalla unos segundos, analizando si agregar a un desconocido que puede haberte mentido a whatsapp es una buena idea, resulta que si quieres analizar algo tienes que hacerlo fríamente y cuando tienes una mano frotándose contra tu clítoris no analizas de la forma más prudente posible así que mantuve el dedo sobre el número y le di a copiar, acto seguido agregándolo a mis contactos como «Don enrique 20» (si descubro el tamaño del pene de alguien o lo pruebo de primera mano pongo el numero al lado de su nombre).

Estaba sentada encima de mi cama, puse los pies colgando del colchón sentándome recta mirando el móvil y finalmente después de unos segundos escribir:

«holii?» en su chat de whatsapp.

A los segundos aparece el doble check azul y un segundo después una llamada de video entrante, el corazón me palpitaba con fuerza, haciendo ruido dentro de mi cabeza, no entendía estos nervios yo ya había hecho cosas bastante peores a esta y no era la primera vez que me iba a lucir desnuda por la cam de un móvil. Me concentré, subí el brazo enfocando desde arriba mi boca y mis tetazas las cuales estaban presas en una camisa de asillas muy ajustada y escotada que me llegaba por encima del obligo, sin sujetador y desliza hacia arriba aceptando la llamada. Paso un momento en el que se estabilizo la imagen y pude ver un pollon bastante más gordo de lo que me esperaba pixelado en la pantalla, enfocado desde arriba como si tuviera el móvil pegado a la cara y estuviera grabándose con la Cámara exterior. Tenía vello púbico canoso, la cabeza era grande y rosada, el tronco tenía una vena central muy marcada, me enamoré de esa polla nada más verla, me puse cachondisima, ya estaba húmeda de antes pero ahora mucho más, veía mi propia cam en pequeño dentro de la pantalla y observaba lo duros que se habían puestos mis pezones mientras me mordía el labio inconscientemente. Apareció una mano junto a su gran polla y empezó a pajearla lentamente.

Un “UUUFFF sí que tienes tetazas niña” se escuchó alto a través del altavoz del móvil, casi me muero del susto mientras machacaba el botón de bajar el volumen en mi teléfono hasta dejarlo al mínimo. “¡Espera a que me ponga los cascos!” le susurro al móvil mientras me levanto y pongo el móvil en la mesa aguantándolo de lado con una lapicera.

“sin problemas nena” escuche en bajito mientras iba a mi mesilla de noche por los cascos cachonda perdida.

Por el rabillo del ojo podía ver el espejo de cuerpo que hay en mi cuarto (a saber cuántos nudes me abre sacado en el) en el que se veía reflejado mi móvil y podía ver como se la machacaba más ferozmente mientras veía mi culazo, sonriente puse las manos en la mesilla aguantándome mientras abría las piernas y ponía mi culo en pompa para que aunque estuviese un poco lejos lo viera bien. El móvil hizo un sonido el cual no pude percibir por lo bajo que estaba. Al abrir el Cajón de la mesilla saque unos cascos inalámbricos por bluetooth los cuales me puse en las orejas directamente, volví a acercarme al móvil mientras mantenía pulsado un botoncito en los cascos para que se me conectaran con el teléfono, una vez escuche por los cascos su respiración me mordí el labio y puse el culo encima de la mesa, tirando de los lados de mi tanga y poniéndolo encima de mis caderas.

“Ya te escucho papi” susurro girando la cabeza hacia mi hombro dirección al móvil.

“Ufff eres muy puta eeh, menuda calientapollas estas hecha poniéndote así” me dijo una voz grave a través de mis cascos mientras yo miraba la pantalla de mi móvil y el seguía dándose placer.

“Puedo serlo más si quieres” digo sonriendo

“Claro zorra se cómo te gusta ser” me responde jadeando

Al oír esto me levanto de la mesa y saco la silla de debajo de la mesa, poniendo mis piernas entre ella y apoyando las manos en el respaldo aun de pie, colocando mi culo en pompa nuevamente.

“¿Te gusta?” digo con una voz de zorra que me salió sin pensarlo mientras con una mano separo mi nalga y mi tanga dejando mis dos agujeros a la vista.

“Madre de dios que culazo tienesss y cómo te cuelgan los tetones niña, estas hecha para que te follen sin parar dios mira lo dura que me la tienes”

Intuitivamente giro la cabeza mirando hacia a detrás sonriente y cachonda sin darme cuenta de que se me ve la cara y veo como se la está aguantando con una mano, tirando de la piel hacia detrás para que se vea bien su dura cabeza, mis ojos se clavan en su polla mientras me doy la vuelta poniéndome de rodillas dejando mis tetas encima de la mesa y la Cámara enfocándolas junto a mi boca.

“Me encanta tu pollon papi” digo relamiéndome los labios sensualmente.

“Tetas al aire niña!” dijo de forma seca y cortante

Me tome unos segundos reflexionando ante el shock de que me hablara así, me di cuenta que me gusto y de hecho me excito más, así que tiré de la parte baja de la camiseta de asillas hacia arriba hasta que llego a mis tetas y con un poco más de fuerza conseguí liberarlas, viendo como rebotaban suavemente contra la mesa en mi pantalla, mis pezones rosados durísimos y excitados apuntaban hacia delante mientras subía mis brazos colocándolos detrás de mi nuca para que se me marcaran más las tetas.

“Si papi” digo sonrojada y muy húmeda.

“Uff niña” dijo machacándosela rápidamente “enfoca más arriba quiero verte la carita mientras me miras”

Yo me quede quieta durante segundos insegura de hacerlo, cachonda pero sabiendo que podía sacar una captura de pantalla si él quería.

“Venga niña, se te vio antes de todos modos no seas tonta”

Mordiéndome el labio aun dudosa pongo la mano en el móvil y lo viro un poco más contra el lapicero, esta vez enfocándome la cara entera junto a mis tetas, me veía a mí misma en la pantalla, sonrojada, con las tetas tiesas y los pezones duros, mordiéndome el labio con cara lasciva.

“Uff que carita de ángel y que melonazos” dijo respirando fuerte mientras se seguía masturbando “Estás cachonda nena?”

“Siii mucho” digo con la voz temblorosa bajando una mano debajo de la mesa empezando a frotarme con dos dedos.

“Comete las tetas mientras hablas conmigo niña”

Con la otra mano agarro mi pecho izquierdo subiéndolo como puedo y empiezo a lamer mi propio pezón, pasándole la lengua ligeramente, mordiéndolo, besándolo y chupándolo mientras miro fijamente al móvil viendo cómo ese señor se masturbaba mirándome.

“Uff sí que estás cerda niña, tienes ganas de polla eeh?”

“Si cariño” susurro levemente y acto seguido cambio de teta con la que jugar

“¿Y qué pasa no tienes una polla cerca de casa, no tienes padre?”

“No creo que mi padre quiera que me acerque a su polla” digo riéndome

“¿Y cómo estas tan segura, nunca te ha dicho nada o intentado algo?”

Me quede unos segundos pensando, intentando recordar, hace un par de años que mi padre me echa miraditas, se me queda mirando las tetas cuando piensa que no miro y noto como me clava los ojos en el culo cuando me doy la vuelta, pero casi todo el mundo suele hacer eso así que nunca le he puesto mucha atención.

“Bueno… El me mira y tal pero no sé si llegaría a tanto… Si que es verdad que le suelen gustar más jóvenes que él pero no sé…” digo algo cortada y para mi sorpresa no disgustada con la idea de hacer cosas con mi padre.

“Con una hija así se habrá hecho pajas contigo seguro niña que no te extrañe, querrá follarte seguro” dijo Don Enrique colocando su móvil en un mueble para que le vea el cuerpo entero, parecía estar en el baño. “Si quieres lo podemos averiguar” dijo entrando en plano aguantándose la polla mientras le veía la cara por primera vez, tenía una cara seria, ruda mal envejecida con los labios gordos y la nariz grande pero que en conjunto con todo su cuerpo me resultaba morbosa y atractiva.

“No le voy a preguntar si quiere follar conmigo…” dije sacándome la teta de la boca y mirando cortada a la cámara.

“Hmm igual la niña no es tan puta como yo me esperaba…”

“Lo soy en la intimidad no con mi padre…”

Don Enrique se quedó callado unos segundos esbozando una sonrisa mientras cogía su polla y empezaba a darse golpes con ella en la otra mano.

“Mira niña, sé que estás hambrienta de polla y puedo conseguir que tu padre te llena esa boquita angelical que tienes, puedo conseguir que sea el quien te lo pida, pero tienes que ser absolutamente obediente y hacer todo lo que yo te diga, ¿estas dispuesta zorrita?” Dijo dándose un último golpe con la polla en la mano.

“Acepto papi!” dije en voz alta sin pensarlo, casi que por instinto

“Mmmm muy muy bien nena, buena niña, primero guárdate las tetas y abre tu puerta, ah y llévate el móvil contigo, donde está papi?”

Le hice caso sin dudarlo, bajándome otra vez la camisa y cogiendo el móvil, enfocando otra vez desde arriba para que viera como me botaban las tetas dentro de mi camisa mientras caminaba hasta la puerta, él se limitó a sonreír y volver a pajearse lentamente mirando.

“Está durmiendo en su cuarto… y ya está abierta”

“Muy bien, pues vas a ponerte a cuatro patitas, con la cabeza mirando hacia tu habitación, vas a colocar el móvil contra la pared para que te vea bien y vas a tocarte mientras gimes muy bajito el nombre de tu papi, ¿entendido?”

Suavemente coloque el móvil contra la pared para que pudiera verme de frente, acto seguido me arrodille poniéndome a cuatro patas y apartando un poco el tanga para poder frotarme el clítoris sin molestias.

“Arturo, mmmf Arturoo” empecé a gemir en voz baja

“Agacha más la espalda niña, pon las tetas contra el suelo para verte el culo y dilo más alto mientras miras mi polla fijamente, imagínate que es la suya”

Mirando fijamente la polla de Don Enrique empecé a imaginarla en el cuerpo de mi padre, masturbándose mientras me miraba, incitando a que me acerque, cogiéndome del pelo y haciendo que me atragante con su enorme falo mientras yo le miro indefensa y cachonda.

“Uff Arturo, siiii Arturo que pollon tienes, quiero que me la claves Arturo mfff” digo más alto mientras me masturbo con más velocidad sin quitar los ojos de la polla de Don Enrique.

“Si puta, ¿te gusta la polla de papi? Dile a papi lo que te gusta su polla” me dijo Don enrique masturbándose con las dos manos a la vez con la boca abierta jadeando.

“Me encanta tu pollon pa… Arturo… Quiero besarla… Lamerla… Chuparla… Sentirla… ¡Fóllame Arturo!” gimo en voz alta poseída por la lujuria.

“Muy bien niña, para ahora mismo y vete a la puerta de papi no la abras.”

“Voy” resople algo molesta por tener que cortar mi masturbación.

Mientras me levantaba subí otra vez mi camisa por encima de mis tetas y al coger el móvil las enfoque para que Don Enrique disfrutara de como botan mis tetas mientras caminaba por el pasillo hasta la puerta de mi padre. Al llegar gire el móvil para que Don Enrique viera que había llegado a mi destino.

“Buena iniciativa sacándote las tetas zorra, ahora vas a coger el móvil y vas a aguantarlo contra la puerta enfocando desde arriba”

Le hice caso sin dudarlo.

“Ahora pega las tetas contra la puerta”

También le hice caso, la puerta se sentía fría contra mis pezones cosa que no sé por qué me excitaba más. Al hacerlo miraba hacia arriba, hacia Don Enrique, viéndome mi mirada lasciva en la pantalla.

“Lame la puerta” dijo seco

Me tome unos segundos mientras me mordía el labio, mire hacia Don Enrique luego hacia la puerta y nuevamente a Don Enrique, acto seguido le di un buen lametazo lento moviendo la lengua de abajo hacia arriba.

“Uff besa la puerta” resoplo Don Enrique mientras empezaba a masturbarse con más fuerza, el flop flop resonando en mis cascos.

“Si” respondí yo en un murmullo tan bajo que creo que ni Don Enrique pudo oírlo mientras le daba un beso rápido a la puerta.

“Ahora enróllate con la puerta, enróllate con ella mientras le restriegas las tetas como la puta que eres”

“Mmmf” fue lo único que pude decir mientras pegaba los labios a la puerta y empezaba a pasar mi lengua por ella, la madera cada vez se sentía más caliente mientras que yo me ponía más y más cachonda. Pasaba la lengua, le daba besos, dejaba la puerta babada y volvía a restregar mis labios y mis tetazas en ella bajando la mano que tenía libre y empezando a meterme dos dedos los cuales se sentían como gloria bendita.

“Date la vuelta y sigue enfocando desde arriba niña”

Yo le hice caso, me saqué los dedos de mi vagina y me puse de espaldas a la puerta enfocando mis tetas desde arriba.

“No así no, pega el culo contra la puerta y enfócalo zorra estúpida”

Volví a hacerle caso, completamente sumisa, arqueando la espalda y pegando mi culo en pompa contra la puerta, echando el brazo para detrás intentando enfocarlo lo mejor que pude.

“Muy bien niña, ahora menea el culo, perreale a la puerta como si estuvieras en la discoteca que seguro que tienes experiencia calentando pollas así”

No estaba lejos de la verdad, el perreo se me daba muy bien, tan bien que siempre que empezaba a perrear sola en la discoteca a los minutos siempre acaba o con un paquete pegado contra mi culo o con varias manos sobándolo y azotándolo. Empecé a mover las caderas primero, lentamente de lado a lado, con mi culazo pegado contra la puerta la cual restringía un poco mis movimientos.

“Vamos como si tuvieras una polla en medio nena”

Yo asentí aunque no me pudiera ver y empecé a mover las nalgas en movimientos secos primero, de dentro hacia fuera unos segundos, hasta que empecé a hacerlo de forma frenética, mis nalgas rebotando contra la puerta y haciendo un ligero ruido, mi vagina mojada pegándose en la puerta. Toda esta situación me estaba poniendo lo más cachonda que había estado en mi vida y sabía que solo iba a mejorar.

“Gime su nombre”

“Arturo mmf Arturo” gemía en voz baja mientras restregaba mis nalgas contra la puerta.

Don Enrique me tuvo así un minuto, en el que oía como se la machacaba y gemía mientras yo le daba el espectáculo de su vida.

“Abre la puerta silenciosamente niña”

Me di la vuelta y puse la mano en el pomo, me quedé congelada unos segundos reflexionando si era lo que quería de verdad. Si lo era. Abrí la puerta lo más lenta y silenciosamente que pude y en la penumbra pude ver a mi padre acostado en su cama, roncando con la manta por encima y una pierna por fuera, la televisión estaba bajita pero encendida. Enfoque la cámara dirección a mi padre para que Don Enrique lo viera.

“Si que está sopa. Bueno no pasa nada, mejor. Pon el móvil en el pasillo enfocando a la puerta, apóyalo como puedas y vuelve a su puerta, vamos zorra” Me dijo con su voz tosca.

Yo le hice caso, coloque el móvil haciendo equilibrio como pude hasta que se quedó recto en el suelo del pasillo, una vez estaba colocado volví de rodillas a la puerta.

“Entra dentro del cuarto y pon la puerta entre tus tetas”

Mordiéndome el labio y caliente perdida le hice caso dándole la espalda a mi padre dormido y colocando la puerta entre mis dos tetones.

“Escúpete en las tetas y hazle una cubana a la puerta nena”

Hice caso, reuní saliva en mi boca y la deje caer silenciosamente entre mis tetas, esparciéndola con los dedos. Una vez estaban bien húmedas puse una mano en cada teta y las empecé a frotar contra la puerta. Mientras las frotaba empecé a subir y bajar ligeramente como si estuviera con una polla de verdad, todo esto mientras miraba como Don Enrique se masturbaba ferozmente mirándome. Yo ponía el culo lo más en pompa que podía cosa que le gustaba porque cada vez su respiración sonaba más fuerte. Mientras frotaba las tetas contra la puerta saque la lengua y empecé a lamerla sensualmente mientras miraba a Don Enrique.

“Uff si niña sii, imagina que es mi polla ufff. Te gusta usar las tetitas eh zorra siii se nota que tienes experiencia, vaya zorra como las usas ufff…” Empezó a respirar muy fuertemente “Me corro niñata me corro UFF”

Gire la cabeza rápido mientras sacaba la lengua, a tiempo para ver como Don Enrique soltaba tres chorros espesos entre gemidos. Me moría por probarlos. Mientras sacaba la lengua para Don enrique note como una mano me acariciaba la cabeza, yo gire la cabeza tan rápido que casi me parto el cuello, cuando mire al frente había un pubis, con una polla dura rozándome la mejilla…