Mi doctora es irresistible

Estrellas de luces veía a mi alrededor, personas corriendo de un lado para el otro sin control, y una melodiosa voz me llamaba Señorita, señorita puede escucharme?

Fue lo único que escuché hasta perder la coincidencia, al despertar estaba una hermosa chica con un tablero tomando mis signos vitales, una piel tan suave como la de un bebé, una mirada que me atrapaba, un cabello de rulos muy agradable y ese aroma a flores frescas que me hacía respirar -Hola señorita, me alegra verla despertar- dijo aquella chica -Hola dónde , dónde estoy? – pregunte abrumada, ella me miro y sonrió -No recuerdas lo qué te pasó verdad? -No, no recuerdo la verdad no tengo ni la mayor idea de lo que sucedió, solo recuerdo ya no ver nada y despertar aquí -Soy Chiara y seré tú doctora durante este proceso te contaré un poco lo ocurrido, tuviste un accidente automovilístico y sufriste fuertes rupturas, tus compañeros de viaje igual lamentablemente uno de ellos quedó muy grave y está en coma, es el que venía en el auto contrario al de ustedes, ya nos pusimos en contacto con tus familiares me podrías decir cómo te llamas? -Me llamo Amelie, ya puedo recordar veníamos de una fiesta cuando ocurrió esto y él que nos choco lo hizo a propósito -Bueno, luego me das detalles de eso, mira por ahora lo que tienes que hacer es guardar reposo, te parece? Así puedes salir lo más rápido posible te dejaré descansar -Espera, me podrías hacer el favor de conseguirme un celular yo te lo pago, por favor – De hecho tus padres te trajeron ese, ábrelo esta en la caja ¿te lo ayudo a configurar por lo que está nuevo? – No te preocupes ya has hecho mucho gracias.

Los días pasaban y cada vez que tenía revisión me emocionaba por ver a Chiara ella me estaba enloqueciendo – Hola mi hermosa Amelie cómo amaneciste, veo que te has terminado tú desayuno y te tengo buenas noticias – Hola doc si estuvo delicioso el menú de hoy siempre tan hermosa tú, así cuáles? – Mañana te vas, pero tienes que volver las próximas semanas para ver tu recuperación Esto me sacó de mis casillas no podía creer que mañana iba a dejar de ver a mi ángel la persona más especial y hermosa que podía a ver conocido, yo no estaba tan feliz con la noticia… Día siguiente Estaba lista para abandonar la que fue mi casa durante este mes y medio, no podía creer que al fin me iba y no sin antes hacer lo que tanto quería, la noche anterior me masturbe pensando en ella, en su cuerpo pero no era suficiente para mi. – Hola cariño lista para tú última revisión antes de irte? – Si, claro que sí – Bueno ve ponte la bata – Lo hice me la puse, y luego de esto salí – la revisión estuvo como de costumbre sin ningún acontecimiento nuevo aparte de lo bien que iba mi recuperación – Chiara te puedo dar un abrazo? – Claro que sí mi hermosa Lo hice le di un abrazo desatando mi bata con la que no llevaba más que unos pantys su cara de asombro al ver mi cuerpo desnudo no fue tan mal fue inevitable ver como se mordía el labio inferior, la atraje hacía mi y le di un pequeño beso en sus labios esta chica me enloquecía, me pare de la cama y cerré con seguro la puerta, la senté y me senté encima de ella comencé a besarla mientras desabrochaba su uniforme ella solo me miraba fijamente con una sonrisa pícara, estaba a punto de hacerla mía, desabroche su camisa de botones y besé su escote, su cuello y baje hasta su abdomen, la besé, introduje mi lengua en su boca y su cara me decía que le estaba gustando rodeo mi cuello con sus manos, amaba a esta mujer ambas éramos adultas y nos gustabamos me encantaba hacer esto, desabroche su brassier y masajee con mis manos sus pechos, tome con mi

Marǐa envió 8 de marzo a las 16:33
boca un pezon pase mi lengua, lami aquel punto que tanto me gustaba repeti lo mismo con el otro, tomé ambas tetas con mis manos y las apreté, volví a chupar un pecho y bajé por su abdomen haciéndola acostar. – Amelie por favor no pares, hazme tuya – estás palabras solo me confirmaron que ella también quería, baje y retiré la parte de abajo dejándola en una hermosa tanga de encaje podía oler lo húmeda que estaba, volví y di besos desde sus pechos hasta su abdomen hice un masaje en su pelvis y bajé hasta sus muslos besandolos llegué a su lugar prohibido, di leves besos encima de su ropa interior la cual fui retirando lentamente, estaba en el paraíso que delicioso olía esta mujer, besé cada centímetro de sus piernas hasta llegar a su vagina, estaba esperándome ella abrió más las piernas para mi pasó, pase mi lengua y me encantaba su sabor hice lo mismo nuevamente hasta no poder controlar un ritmo y hacerlo más rápido – Si, cariño… así – era lo único que podía escuchar de sus labios – hundi mi cabeza y chupe su clítoris lo más que pude, oírla gemir era todo lo que necesitaba subccione sus labios y hundi mi lengua en aquel agujero – Siéntate en mi cara le pedí – ella lo hizo y pude pasar mi lengua por aquella vagina que me estaba encantando era divina -Amelie ah – ah ameeeeee- en un profundo grito fue lo único que dijo ella al venirse en mi lengua – ella se bajó de mi – Deja probarme por favor – dijo mientras nos iniciamos en un largo beso mientras esto ella me estaba masturbando, movia sus dedos tan ágilmente me estaba matando de placer Chiara mami, metemelos duro hazlo ah-ahhh – lo hizo me los metía y sacaba muy rápido me frotaba y sin decírselo bajo hacía mi vagina y empezó a lamerme lo hacía como toda una experta, escupió y empezó hacer lo de los dedos una vez más y sin aviso tuve uno de los mejores orgasmos de mi vida, se sacó los dedos y los chupo mientras me miraba, la agarre de las nalgas y empecé a besarla bruscamente me había calentando mucho la tiré a la cama e hice que chupara mis dedos y comencé a meterle mis dedos muy rápido, de adentro hacía afuera con repetición – Ahhh así espera ahhh lo estas haciendo muy adentro espera ahhh… Dijo esto y se vino esta vez en un squirt que había caído en mis tetas, cama y suelo la hice ponerse en cuadro y le metí los dedos por ahí mientras frotaba con mi otra mano su vagina tan rápido como pude haciéndola entre cortar su respiración. – Amelie gracias por esto, me encanto ser tuya – dijo besándome Chiara eres deliciosa siempre será un gusto hacerte mía- respondí a su beso, nos pusimos la ropa, acomodamos nuestros cabellos y un poco la habitación y nos retiramos, prometí hacerla mía de nuevo…

Fin ___________________O___________________ Esperemos les haya gustado en esta oportunidad esta historia realizada con mucho cariño por primera vez aquí en la página, sus relatadoras Chel y Val los invitamos a ver nuestras historias