Una puta infiel con dos vecinos

Follando con los vecinos.

Esto me pasó hace más de un año, tenia 18 años y en ese entonces iniciaban mis clases de universidad, y eso implicaba rentar en otra ciudad, ya que ahí estaban las instalaciones del instituto. Soy una chica un poco alta 1.69 tez Morena Blanca, delgada y cuerpo pequeño, pechos pequeños y nalguitas pequeñas pero muy jugosas. Encontré un edificio de departamentos, me gustó mucho porque habían personas jóvenes, era tranquilo y agradable. Un sábado por la noche subí a la terraza a lavar mi ropa, ya que ahí estaba el área de lavados. Me puse ropa cómoda, para los que ya me han leído saben que me gusta usar blusas ligeras sin sostén, ya que se siente más cómoda una, de igual forma tenía un short corto. En los departamentos que estaban cerca de ahí vivían dos chavos que rondaban los 25 años (Víctor y Diego) para ser sincera ya les había echado un ojo, estaban muy guapos y con cuerpos trabajados, y de igual forma yo había notado que ellos me veían, y más aún los había sorprendido viéndome el trasero, no los culpo, mis pantalones hacen que resalten mis nalguitas.

Estaba en lo mío, lavando mi ropa, cuando noté que ellos nuevamente me veían, ya habíamos intercambiado palabras, incluso me habían invitado a salir y cosas así, pero les negaba por el hecho de tener novio, pero esta vez me invitaron a platicar un rato.

Victor – Espero y esta vez si nos aceptes la invitación para pasar un rato juntos, es bueno conocer a los vecinos. – dijo mientras situaba su mirada en mis pechos.

Diego – Si muñeca, mira tenemos un par de cervezas, así para conversar más tranquilos. – él de igual forma colocaba su mirada en mis pechos.

Sam – Chicos pero necesito ir a cambiarme, estoy un poco mojada.

Víctor – Descuida Sam, así estás bien.

Nuevamente quería decir que no, pero enserio que están muy buenos, así que acepté, total, es solo una plática, no es nada malo. Termine con mi ropa y pase a su departamento. Era pequeño, solo habían dos camas, una pequeña mesa y un mueble pequeño donde había una televisión, pedí pasar a su baño para arreglarme un poco el cabello, en cuanto me vi al espejo me di cuenta el porqué me veían mucho mis pechos, mi blusa estaba un poco mojada, y mis pechos se notaban, prácticamente les daba un show de camisetas mojadas jajajajaja. Estuvimos bebiendo cervezas y platicando temas normales, la escuela, la ciudad, la familia etc. Pero después comenzaron a poner la conversación un poco más subida de tono, creo porque el alcohol ya se nos estaba subiendo.

Diego – Joder Sam, que buena vista nos estás regalando jajajaja

Sam – Jajajaja pues aprovechen, porque sobria no muestro nada.

Victor – Pues entonces te vamos a embriagar más para que nos muestres más jajajaja

Sam – No les mostraré más, hagan volar su imaginación con lo que están viendo jajajaja

Diego – Está bien Sam, además nos agrada que seas de mente abierta, y espero que tu novio no se enoje por eso.

Sam – Para nada, además el no vive aquí.

Victor – ¿Cómo está eso de que no tienes novio aquí? A mi me encantaría serlo jajajajaja

Sam – Ay muchas gracias, pero le soy fiel a él. Jajajaja

Diego – Tan fiel que hasta te paseas casi desnuda mostrando mucho – Ambos comenzaron a reírse.

Victor – ¿Acaso es que handas buscando aventuras?

Sam – Yo no le llamaría aventuras, pero de mi parte me gusta sentirme admirada por hombres. – sus comentarios me comenzaban a excitar poco a poco, además de que el alcohol igual influía ahí y como me estaba sintiendo mareada mejor quería regresarme a mi departamento.

Victor – Está bien, te dejamos ir solo si nos muestras algo.

Diego – Si Sam, por lo menos tus pechos.

Sam – Está bien, si solo así me dejarán ir, lo haré jajajaja

Me subí mi blusita y les mostré mis pechos, mis pezones estaban duros, no solo por la excitación, sino por el frío que empezaba hacer.

Victor – Joder Sam, que buenos pechos tienes.

Sam – Gracias.

Ambos me ayudaron a llegar a mi cuarto, estaba medio borracha y me acostaron en mi cama, quedé boca abajo y mi excitación comenzaba a ser más fuerte.

Diego – Tiene unas nalgas muy buenas.

Víctor – Si, está muy buena, Sam tu descansa, nosotros te cuidaremos muy bien.

Sentí que me empezaron a tocar mis nalguitas y a besarlas, por la borrachera me estaba excitando aún más, asi que dejé que siguieran. Sentia como mi vagina comenzaba a inundarse poco a poco. Eso me estaba gustando, así que simplemente me hice la borracha y dejé que hicieran lo suyo.

Me quitaron la blusa y me pusieron boca arriba, mientras comenzaban a tocar y chupar mis pechos, cada vez me estaba excitando aun mas y más, y mis pequeños gemidos se hacian presente.

Sam – MMM si, que rico, si…

Mientras uno chupaba mis pechos y el otro comenzaba a besar mis labios, eso me estaba poniendo más y más mojada, después me comenzaron a tocar mi vagina por encima de mi shortcito, esa mano no tardó en introducirse en mi short, y así comenzó a masturbarme más y más.

Victor – Vamos a ver cuantos dedos te entran muñequita. – dijo eso y sentí como dos dedos comenzaron a penetrar mi vagina.

Sam – Aaay sii aaay que ricooo aaaay – comencé a mojarme más y más, eso me estaba encantando y excitando muchísimo.

Diego – Haber preciosa, abre tu boquita, eso es. – dijo mientras me colocaba su pene en mis labios, no pensé dos veces y me la metí a la boca.

Sam – Ahmg ahgg agh – estaba haciéndole un oral a Diego y sus gemidos demostraban que le estaba encantando.

Mientras tanto Víctor me quitaba mi shortcito y me dio uno que otro lengüetazo y prosiguió a metermela poco a poco.

Sam – Aay si que rico siii Ay ay ay sii que rico.

Sentia como la verga de Víctor se introducía en mi vagina, mientras me comía la verga de Diego. Después de un rato de estar así, Diego se acostó boca arriba, y yo me monté en su verga, mientras que Víctor se paraba a lado mío para que mi lengua trabajara con ella. Comencé a cabalgar la verga de Diego y comencé a gemir como toda una puta.

Sam – Aay si que rico me cogen, siii aaay ay ay ay. – mientras tanto Víctor fallaba mi boquita.

Después de unos minutos me pusieron de rodillas y ellos se pararon a lado mío, tomé una verga en mi manita derecha, y la otra en mi manita izquierda, y así estaba chupando una tras otra. Después comenzaron a masturbarse ellos y comenzaron a venirse, Diego lo hizo en mis pechos, sentí su leche caliente recorrer mis pechos, y después Víctor se corrió en mis labios.

Diego – UF si Sam, que buena estás.

Víctor – Y que bien las chupas he jajajaja

Sam – Muchas gracias chicos, ustedes igual estuvieron bien, me encantó como me cogieron. Ambos se vistieron y se fueron de mi departamento.

Espero les haya gustado. Estaré leyendo sus comentarios.