El técnico me presta un buen servicio

El aburrimiento se hacía cargo de todo mi cuerpo por lo que decidí interactuar con el técnico de la alarma de mi casa, ya antes lo había visto y el tipo estaba buenísimo, platicando con él, le pregunté que si ellos se manejaban por zonas o si los mandaban aleatoriamente a lo que él me contestó que cada uno de ellos tenía zonas en específico, por lo que si tenía alguna duda podía comunicarme directamente con él y me dio su tarjeta.

Activé la alarma y de inmediato se comunicaron conmigo, me preguntaron si había algún problema a lo que yo les dije que la había activado por error, la apagaron a distancia pero dijeron que me mandarían y un técnico para cerciorarse de que todo estuviera bien.

Pasados unos treinta minutos llegó el chico, llevaba un polo del uniforme de su empresa que le hacía ver muy atractivo, desconectó la alarma y me explicó cómo funcionaba la alarma de nueva cuenta.

Me pidió que firmara unos documentos y se despidió de mí.

-Si tiene alguna duda ya tiene el número de atención a cliente

-Mira fui yo quien lo hizo a propósito, como me gustó tanto usted ayer, y mi marido no está, estoy sola, pues tenía la intención de que me conectaras tú. Estoy una poquita desesperada. ¿Quieres que sea sincera?

-La verdad es que si, pues no le estoy entendiendo muy bien

-Pues mira me vas a entender perfectamente, como me gustaste tanto ayer, te lo digo así de claro hice saltar la alarma a propósito par que vinieras tú el día de hoy para follarte.

-Bueno, pues no era mi intención y va contra las políticas de la empresa pero ya que estamos aquí no hay que desaprovechar la oportunidad.

Me retiré la bata que era la única ropa exterior que llevaba y el técnico me quitó el brasier dándole una buena manoseada a mis tetas en el acto.

Se quitó la playera y le bajé los pantalones para descubrir un tremendo bulto en su bóxer. Comencé de inmediato a mamar aquella deliciosa verga mientras que él me guiaba tirando de mi cabeza hacia su gran polla.

Estuve mamando varios minutos hasta que logré sacarle un poquito de precum que identifiqué como un liquidito dulzón que emergía de su glande.

Él ante esto decidió que era hora de follarme el culo y tirando de mis cabellos me puso de pie, y me arrojó hacia unos de los sofá que estaba cerca, se colocó tras de mí, y sin decir agua va, me metió la enorme extensión de toda su majestuosa verga, yo podía sentir como cada uno de sus vergazos llegaba tan dentro de mí que alcanzaba a tocar el cérvix, causándome un inmenso dolor pero también un generoso placer.

Mis piernas temblaban de tanto placer que estaba recibiendo y justo cuando estaba a punto de correrme, como si pudiera leerme la mente, se detuvo.

-aun no perrita

Se sentó en una de las sillas del comedor que teníamos cerca y yo me quité la tanga para sentarme sobre él quedando nuestros rostros uno frente al otro.

Tomando de mis nalgas comenzó a bombearme fuertemente y yo lo único que podía hacer era sostenerme de su espalda pues no tenía control de mi cuerpo.

De nueva cuenta cuando el placer comenzaba a despuntar hacia su punto más alto, se paró y me obligó a recargarme sobre la silla, colocando mi pierna sobre el sofá. Y tomándose de mis bamboleantes tetas a manera de riendas comenzó el mete saca de aquella grandiosa polla. Yo apenas si podía sostenerme. Pues desde esa posición mi cérvix estaba siendo más destrozado que antes haciéndome casi llegar al clímax, sin embargo justo antes de hacerlo volvió a sacar su verga de mí y se corrió en mi culo dejándome empezada.

-Chúpamela para que la dejes limpia putita

Yo obediente le comencé a hacer otra mamada intentado succionar hasta la última gota de semen que emanaba de su pija.

Luego me arrojó sobre el sofá y me ordenó que me masturbara mientras él se la jalaba. Y justo cuando estaba a punto de correrse tiró de mi rostro y se vino en él.

-Señora me habrá de perdonar, pero me está sonando el móvil y debo ir a otro servicio, la verdad es que he disfrutado mucho y confió en que no le hablará a nadie sobre lo ocurrido.

Salió de la casa dejándome más que satisfecha por el delicioso sabor de su semen, sin embargo deseosa de poder correrme yo.