La mejor noche con un maduro

Todo comenzó cuando escribí mi primer relato aquí, me escribió un hombre contándome con detalle lo que me haría si el fuera con el que me acosté y me envió fotos.

Con el tiempo le respondí y comenzamos una “amistad” después de unos meses acepte conocernos en persona, obviamente ambos sabíamos que a mí me gustaban mayores y con su físico y a él, más jóvenes y de mi apariencia y complexión.

Ambos sabíamos que iba a ser simplemente sexual así que nos quedamos de ver en la entrada de un hotel le advertí que no vería nada sexi en mi vestimenta de diario ya que me gusta ser conservadora y discreta, en el momento que me subí a su auto me tomó de la nuca y me besó muy rico como probadita de lo que nos esperaba, nos metimos al hotel y cuando íbamos subiendo las escaleras para entrar al cuarto me abrazó por atrás y comenzó a sobarme los senos mientras me besaba los hombros y rosaba una y otra vez su erección contra mi trasero. Ya en el cuarto me pidió que me vistiera con una lencería parecida a mí segundo relato que él compro en una página de internet, me excito el hecho de que me enviara fotos de varios modelos para que eligiera con el que me sintiera más comoda y sexi y obviamente las tallas, sólo que en esta ocasión lo quería color rosa claro, que fuera corte bikini, y que el bustier fuera en forma de corazón ya que tengo pechos muy grandes y quería verlos desde todos los ángulos y unos tacones yo pedí que fueran altos ya que solo mido 158 cms.

Cuando salí él estaba en boxer acostado en la cama, me pidió que me sentara sobre de él, cuando hice eso me tomó de las nalgas y me dio una nalgada, subió su mano hasta mi nuca para que me agachara y mi besó, me excito que fuera dominante sin ser grosero ni prepotente, y que pidiera cada cosa que quería que le hiciera, mientras nos besábamos yo hacía círculos con mi cadera rosando su pene ya duro, después me pidió que se la chupara y que después me follaria los senos. Así que me fui resbalando poco a poco, besando y pasando mi lengua por su pecho, estómago y obviamente su pene el cual era de un tamaño normal pero grueso, me encantó que se rebajará el vello como le pedí y que oliera a limpio, comencé por pasar mi lengua por todo el largo del pene, ya con un poco de saliva use mi mano para masturbarlo y me metí la cabeza, chupando fuerte y usando mi lengua, lo repetí unas 5 veces, hasta que decidí meterme todo el pene que me cupo, él solo gemía y alzaba la cadera, el sabía que me excita que me tomen del cabello así que con sus manos hizo una cola y lo sostuvo mientras yo chupaba cada vez más fuerte y más rápido, usaba todo, manos, labios, lengua y toda la saliva posible para que disfrutara. De repente ya no dejó que bajara la cabeza, con su mano que sostenía mi cabello me guío para que me subiera otra vez a su cintura y cuando menos lo esperaba me giro para que quedara acostada, ahora el estaba arriba de mí y comenzó a besarme la boca, el cuello, la parte que sobresalía del bustier, mi estómago, cuando se hartó de besarme, se bajó de mí y se sentó en la cama con los pies en el suelo y me pidió que me parara de espaldas a él, me fue desamarrando el bustier, me besaba y pasaba la lengua por cada pedacito de piel que quedaba descubierto, eso me puso muy húmeda, estaba tan excitada que movía mis caderas involuntariamente, me decía cosas como que le encantaba que fuera tan delgada porque me daba apariencia de ser muy inocente, y de poder manejarse a su antojo, que le ponía caliente saber que detrás de mi apariencia seria puedo ser tan caliente y atrevida, que me iba a coger tan rico que le pediría volver a verlo.

Cuando por fin terminó de quitarmelo me pidió que me diera vuelta me tomó de los pechos y me chupaba los pezones, se pasaba de uno al otro, amasando el seno que no tenía chupando. También metía y sacaba su mano de mi Bikini, él sentía lo mojada que estaba, sabía que todo lo que me estaba haciendo me estaba encantando. Por fin me hizo a un lado mi bikini mientras me metía un dedo, después dos, movía su mano súper rico, a la vez que metía los dedos rosaba mi clítoris, yo estaba apunto de tener un orgasmo cuando saco los dedos, se acostó en la cama y me pidió que me sentará en su cara para que pudiera chuparme y yo a él, lo hacía como los campeones chupaba, metía lengua, soplaba, usaba los dedos, y estiraba las ligas generandome un ardor ardor en los muslos que jamás pensé que me pondría aún más caliente, en unos minutos tuve el mejor orgasmo que he tenido, todo se me tensó, temblé y gemí como nunca, jamás había sentido tan rico con un oral, por eso siempre me he acostado con hombres mayores porque saben que y como hacerlo.

Cuando dejó de chuparme me pidió que me pusiera en cuatro en la orilla de la cama, se puso el condón y cuando pensé que me la metería, me volvió a chupar, me chupaba y metía dedos, si ya estaba mojada eso me puso mucho más, cuando casi volvía a tener otro orgasmo me dejó de chupar y comenzó a resbalar su pene por mi clítoris y metía y sacaba la “cabeza” siempre sin meterla toda, mientras que con sus manos me apretaba las caderas, cuándo ya me había acostumbrado a ese vaivén me la metió toda, grité de sorpresa y dolor, supongo que gracias a que estaba tan húmeda no me lastimó, comenzó duro como me gusta, nalgueandome, y diciendo que le encantaba lo apretada que estoy, la sacaba hasta la punta y volvía a meterla, me tomó del pelo y comenzó a meterla rápido, yo solo gemia, sentía súper rico, los gemidos y el choque de nuestros cuerpos volvía todo más erótico, de repente soltó mi cabello me tomó de los bíceps levantandome un poco y comenzó a cogerme brutalmente, se escuchaba ese sonido tan característico de cuando chocan un cuerpo con otro y la lubricación, me estaba tocando un punto en mi interior que me hizo venirme como loca, el hecho de no poder poner mis manos en el colchón me hizo sentir algo que jamás podré explicar, incremento mi excitación, fue de esos orgasmo que sientes como te mojas, que ni siquiera te sale la voz, simplemente puedes cerrar los ojos y tratas de inhalar aire. Él solo gemía por lo rico que lo apretaba con mi orgasmo y decía: si así, siente como te coge un verdadero hombre, gime para que te escuchen como disfrutas.

Me dejó caer al colchón me voltio y subió mis piernas quedando mis pies en sus hombros, me la metió y siguió dándome duro me decía que le encantaba la inversión de los tacones, que me hacía verme muy sexi y que se los había imagino cientos de veces justo donde estaban, así estuvimos un rato más, después él aún parado en la orilla me giro poniendome como en “posición fetal” y me la metió así, sus gemidos me excitaban y el hecho de que hablara cosas calientes que le gustaban de mí hacían que todo fuera más excitante, me decía que estaba apretada pero que en esa posición estaba mucho más, me cogió super rico, en ciertos momentos se agachaba y giraba mi cabeza para que lo besara. Cuando pensé que ya se vendría, me pidió ponerme en el centro de la cama, se quitó el condón, agarró un lubricante y me lo hecho en los senos me dijo que me los apretara y comenzó a follarme los senos yo me agachaba y sacaba la lengua para que su cabeza chocará con ella, solo gemía hasta que incremento el ritmo y comenzó a venirse en mi estómago.

Cuando terminó tomó unos pañuelos y me limpió, se recostó conmigo y me besó tiernamente, también esa parte me gustó el hecho que pudiera ser tierno. Al final me dijo que si cumplió lo que me había dicho al principio, yo no sabía a qué se refería hasta que me recordó que dijo que me cogería tan rico que querría que nos volviéramos a ver, obviamente le dije que sí, y puedo decir que no me he arrepentido.