Obligo a mi hermana

Llegué a casa caliente como una perra, tenía las bragas empapadas pero me había hecho tanto de rogar que me quedé sin echar un polvo que me satisfaciera lo suficiente. Así que entré en mi habitación, que todavía compartía con mi hermana pequeña, y me desnudé y tumbé en la cama abrazando la almohada con mis piernas y poniéndome a frotarla con absoluto frenesí. Gemía como una puta, incapaz de controlarme y sin importarme si me oía mi madre o despertaba a la pequeña, pequeña que era ya mayor de edad pero que seguiría siendo la pequeña para toda la familia el resto de su vida por ser la banjamina.

El caso es que efectivamente la pequeña despertó y comenzó a abroncarme, que si eres una cerda, degenerada, no te da vergüenza…y todo eso, parecía que fuera ella la mayor.

Pero acabó tocándome los ovarios y salté sobré su cama y fui entonces yo quien la increpaba a ella, que si te ibas a quedar virgen toda tu vida, que eres una tontaina, que no se te ocurra volver a gritarme, que acabarás siendo una zorra por no salir y follar…y todo eso se lo decía con mi cuerpo desnudo sobre el suyo, agarrándola por la muñecas y con mi rostro a menos de un centímetro del suyo y…pasó, pasó lo que tenía que pasar, de repente fui consciente de que mi sexo húmedo, empapado, estaba en contacto con el muslo de su pierna derecha, desnudo, con su carne tibia…e instintivamente frote mi vagina contra él…y lo hice otra vez…y la miré fijamente a los ojos…y la besé…

Ella apartó su rostro inmediatamente e intentó zafarse de mi pero no la dejé, es más, me excité aún más si cabe e incrementé el ritmo de mis frotaciones sobre su pierna, mojándole el muslo, y añadiendo más excitación…e intenté besarla de nuevo y, como no se dejaba y tenía las manos ocupadas con sus muñecas, comencé a lamerle la cara, toda la cara, sus mejillas, sus labios, su nariz, sus orejas…dejaba caer mi saliva sobre su carita sin pudor alguno y la lamía profundamente…hasta que atrapé su nariz con mi boca y la succioné y ensalivé mientras imprimía un ritmo frenético a mis envestidas sobre su pierna…ella comenzó a gritar, gritaba tan fuerte que seguro que iba a despertar a mi madre…y así fue, y maldita sea que entró en tromba en la habitación cuando yo cerraba mis piernas sobre las de mi hermana y perdiendo el control me orinaba sobre ella fruto de un orgasmo demoledor…y mi madre lo presenció todo…cómo me orinaba, cómo tenía presa a mi hermana entre mis piernas, mi respiración aceleradísima por el orgasmo…

Llevaba puesto solamente un calzón amplio y una camiseta y…cuando acojonada giré la cabeza lentamente para mirarla, vi perfectamente cómo sus pezones estaban tiesos pujando por salir de la camiseta…había estado masturbándose mi madre y por eso venía así?…o la había excitado la escena de sus hijas teniendo sexo?…

Me pegó un grito que resonó en toda la casa: ¡ Levántate de la cama degenerada!!!!!!!!!!!!!!!!!!…me levanté lentamente…y mi hermana seguidamente huyendo de la cama mojada con mi pies y corriendo al cuarto de baño a lavarse…me quedé frente a mi madre, cabeza gacha…sentía su respiración agitada por la furia, sus ojos clavados en mi…¡Mírame, mírame!!! me gritó, levanté la cabeza y la miré a los ojos…¡ZAS!, BOFETÓN!!…y acto seguido…me cogió del pelo, me echó la cabeza atrás y…aproximando su cuerpo al mio besó mis labios…y me dio otra bofetada…más suave…y volvió a besarme…y bajó su mano a mi sexo y lo abrazó con toda la palma…y volvió a besarme…y yo le respondí…abrí mi boca y sacando la lengua se la metí en la suya y busqué sus encias, sus dientes, su propia lengua…y mis manos agarraron su culo y lo estrujaron, y sentí sus pechos contra los mios y deseé lamerlos, chuparlos, succionarlos como cuando era un bebé…caímos sobre la cama mojada, le bajé el calzón y sentí su sexo peludo en mis piernas y me aseguré que ella, mamá, sintiera el mío en las suyas, y nos besamos profundamente y nos lamimos y nos mojamos los rostros en saliva….y mamá se desnudó y unió su almeja a la mía y comenzó una tijera frenética al tiempo que me comía los piés…y yo gemía más fuerte aún que antes y estiraba los brazos para tocarla por todas partes…y dejó la tijera y dándose la vuelta plantó su sexo en mi cara y sentí su lengua entrando en el mío, a lo que respondí con un golpe de cadera que dejaba claro que quería su lengua dentro de mi y hundiendo mi rostro en su almeja, mi nariz en su ano…no estaba limpia pero me daba igual, la lamí, la penetré con la lengua, le succioné los labios, el clítoris, el culo…ME CORRÍ OTRA VEZ!!! y…la pequeña volvió del cuarto de baño y se quedó petrificada…

Sentí cerrarse fuertemente los muslos de mamá en torno a mi rostro…se estaba corriendo…apenas me dejaba respirar…y siguieron al apretón los flujos expelidos en mi boca, mi nariz…y se incorporó quedando sentada sobre mi cara hasta que azontándola le hice ver que me iba a asfixiar.

Se levantó entonces y…JODER!!!…agarró a mi hermana de la cabeza y comenzó a comérsela. la boca, la cara, sus pechitos…la desnudó sin atender a sus protestas y la tiró en la cama magreándola y lamiéndola por todas partes, y yo me uní a ella y coloqué mi chocho entre ambos rostros, lo frotaba sobre la cara de la pequeña y mamá me comía el ano como podía y alcancé otro orgasmo. Y mi hermana lloraba pero a nosotras no nos importaba, mamá se sentó sobre la cara de la pequeña y arrastró su almeja y su culo de arriba a abajo sin piedad hasta correrse y perder el control como yo al principio, orinándose en su carita…

Mamá y yo nos hicimos a un lado, exahutas y satisfechas, la pequeña lloraba en posición fetal mojada por nuestros jugos y orines…y esto no había hecho más que empezar…