Sexo con mi novio, mejor amigo y papá

Ángel: Protagonista de la historia. 24 años. Es un chico de constitución delgada con el cuerpo cubierto por varios tatuajes. Tiene el pelo muy corto y de color castaño claro. Sus ojos son de color café. Tiene un buen culo. Su polla mide 18 cm. Gay.

Óscar: Novio de Ángel. 24 años.

Es un chico de constitución grande con algo de vello corporal. Tiene el pelo algo largo y de color negro. Sus ojos son rasgados y oscuros. Tiene un culazo tremendo. Su polla mide 20 cm. Bisexual.

Iván: Mejor amigo de Ángel. 23 años.

Es un chico de constitución fuerte con los músculos muy marcados. Tiene el pelo corto y de color castaño oscuro. Sus ojos son de color marrón. Tiene un culo definido. Su polla mide 16 cm. Hetero.

Jorge: Padre de Ángel. 47 años.

Es un hombre maduro que conserva una buena constitución y el cuerpo cubierto de vello corporal. Rapado. Sus ojos son muy oscuros. Tiene un culo normal. Su polla mide 22 cm. Hetero.

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Barcelona

26 de Junio de 2020

Ángel, Óscar e Iván habían aprovechado el soleado día para ir a la playa y tomar el sol.

Después de comer, habían decidido ir a casa de Ángel y pasar la tarde en su piscina.

– Chicos, id tirando hacia la piscina, que me quiero dar una ducha rápida ¿Vale? – Comentó Ángel.

– Vale tío. Te esperamos allí – Contestó Iván.

Óscar e Iván cogieron sus toallas y, con los bañadores puestos, se dirigieron a la piscina. Allí encontraron a Jorge, el padre de Ángel, durmiendo en una tumbona. Parecía que estaba desnudo y solo una diminuta toalla le cubría la polla y los huevos. En ella, se intuía un bulto descomunal. Iván, que es un cachondo, se dio cuenta y dijo:

– Tío mira, el cabrón de Jorge está empalmado – Golpeando a Óscar.

– Eso parece haha – Dijo Óscar, nervioso.

Iván se acercó a Jorge y Óscar le siguió instintivamente.

– Joder, menudo bulto marca el tío. ¿Le decimos algo?

– Que va tío, déjalo anda.

– ¿En serio no tienes curiosidad por verle la polla tiesa a tu suegro?

– Iván… Se podría despertar…

– Iremos con cuidado hehe.

Y le retiró poco a poco la toalla hasta tirarla al suelo. Una polla tremenda de unos 22 cm salió disparada apuntando al sol. Tenía un capullo grande y rosáceo y unos huevos gordos cubiertos de vello negro. Le daban espamos periódicos, Jorge estaba muuuy cachondo.

– ¡Ostia puta! – Gritó Iván.

– Shhh – Susurró Óscar. Lo vas a despertar – Dijo.

– Perdón, perdón… Pero es que mira que pasada de rabo, es incluso más grande que el tuyo tío.

– Eso parece sí…

– ¿Lo comprobamos? – Sugirió Iván.

– ¿A qué te refieres? – Inquirió Óscar, confuso.

– Pues a que juntes tu polla con la suya para ver cuál es más grande.

– ¡Tú estás loco! ¡Ni de coña!

– Venga tío, enróllate.

Óscar dudó, pero la situación le estaba dando bastante morbo y terminó por aceptar.

– Joder… Que persuasivo eres.

– Hahaha.

Óscar se quitó el bañador. Su polla ya estaba morcillona debido a la situación pero necesitaba tenerla bien tiesa para que la comparación fuese lo más justa posible. Precisamente por eso se empezó a pajear.

Cuando su polla alcanzó los 20 cm, se colocó al lado de Jorge.

– ¿Contento? – Le preguntó a Iván

– ¡Cabrón! Pero así no sirve, tienen que estar juntas. Agárrasela anda.

– Eso sí que no.

– Joder… Ya lo hago yo.

Iván le agarró la polla a Óscar y la enganchó con la de Jorge. Las dos pollas se estaban rozando. Óscar suspiró. Iván se dio cuenta.

– Hehehe. ¿Te está molando eh?

– Termina de una vez anda.

– Vale vale. Te saca un capullo de diferencia. Increíble.

Óscar se separó con su polla todavía más tiesa que antes. Iván se quedó embobado observando el capullo de Jorge. De repente, dijo:

– No hay huevos a darle un beso.

– No, claro que no – Contestó Óscar.

– Pf… Que aburrido.

– Tío dáselo tú si tanto te mola – Óscar estaba alterado, Ángel podría volver en cualquier momento.

– Ya pero es a ti al que le molan las pollas. Está bien, si se lo doy yo primero, luego se lo das tú. ¿Trato?

Óscar simplemente puso los ojos en blanco.

Iván volvió a agarrar la polla de Jorge y la acercó a sus labios hasta que estos rodearon el gordo capullo del padre de su mejor amigo. Estando así, le lanzó una mirada viciosa con sus preciosos ojos marrones a Óscar que no pudo resistir. Óscar se acercó a ellos y se arrodilló frente a Iván. Éste, con la polla de su suegro en la mano, se la ofreció y dijo:

– Te toca hehe.

Óscar besó suavemente el capullo y miró a su amigo. Estando así Iván le ordenó:

– Abre la boca.

Óscar arqueó una ceja y dudó, pero lo hizo. De repente, Iván agarró a Óscar de su pelo rizado y le empujó bruscamente la cabeza hacia abajo, haciendo así que Óscar engullera enteros los 22 cm de polla de su suegro. Iván le mantuvo ahí varios segundos cosa que provocó una fuerte y sonora arcada en Óscar. Finalmente, le liberó de esa placentera tortura.

– ¡Cabrón! – Gritó Óscar jadeando y después de recuperar el aliento.

Un reguero de babas le caía de la barbilla hasta el escaso y suave vello que tenían sus musculosos pectorales. Las mismas babas que ahora cubrían completamente el falo de Jorge y que hacían que este brillase a la luz del sol. Ambos chavales comprobaron que el maduro padre de Ángel, a pesar de todo, seguía durmiendo. Iván se levantó y se deshizo finalmente él también de su bañador.

Dejando al descubierto su bonita y estética polla de 16 cm ya completamente dura. Volvió a arrodillarse y sujetando el cipote húmedo de Jorge le dijo a Óscar:

– Me toca – Mirándole a los ojos.

Iván empezó a lamer con su lasciva lengua la enorme polla del padre de su mejor amigo.

– Joder con el hetero… – Murmuró Óscar.

– ¿Eng seguio ya has tenido suficiengte? – Le preguntó a su amigo con parte de la polla en su cavidad bucal.

A Óscar, el hecho de ver a su colega guaperas y hetero zampándose semejante polla le puso tan tan tan cachondo que se olvidó de su novio Ángel y volvió al ataque. Los dos colegas, uno a cada lazo, empezaron a jugar insaciablemente con ese enorme pedazo de carne entre sus bocas. Hubo un momento en que ambos se miraron fijamente a los ojos e Iván, finalmente, agarrando a Óscar por la nuca, empezó un morreo bien guarro con el novio de su mejor amigo y el capullo de su padre entre sus lenguas.

– ¡¿QUÉ COJONES ESTÁIS HACIENDO?! – Gritó Ángel.

Los amigos se miraron, soltaron la polla de Jorge y se dieron la vuelta para descubrir que el hijo del hombre al que le estaban comiendo la polla los acababa de pillar de pleno.

Ángel no se podía creer lo que estaba viendo. Su mejor amigo (supuestamente hetero) y, lo que era peor, su novio estaban jugando sin miramiento alguno con la polla de su padre.

– ¡¿QUÉ COJONES ESTÁIS HACIENDO?! – Gritó.

Óscar e Iván se paralizaron. Jorge, aparentemente, seguía durmiendo.

– Ángel… No es lo que parece… Yo no… – Intentó justificarse Óscar.

– Pues yo creo que sí que es lo que parece. Mi novio y mi mejor amigo le están comiendo el cipote a mi padre. Fuera de aquí antes de que se despierte y tengáis que darle explicaciones a él – Dijo Ángel furioso.

Óscar e Iván se vistieron, recogieron sus cosas y se marcharon lo más rápido posible.

Ángel se sentía traicionado pero también… ¿Celoso? Al levantar la vista se encontró con la inmensa polla de su padre. Evidentemente no era la primera vez que la veía, pero nunca la había presenciado así, en todo su esplendor. Era, con seguridad, la polla más grande y gorda que había visto nunca. Se sintió hipnotizado por ella y no pudo evitarlo. Le hizo una foto con su móvil. Nervioso por lo que acababa de hacer, se fue corriendo y se encerró en su habitación. En ella empezó a reflexionar sobre lo ocurrido, sobre su relación con Óscar y con Iván. Sin embargo, no podía quitarse de la cabeza la imagen de la polla de su padre. Por eso, encendió el móvil y abrió la imagen. El gran miembro de Jorge ocupó por completo la pantalla. Ángel empezó a observarla al detalle. El carnoso y grueso glande estaba envuelto por una fina capa de líquido transparente. Al tratarse de una imagen, Ángel no podía descubrir si se trataban de las babas de Óscar e Iván o de líquido pre seminal. Lo sujetaba un tronco firme y grueso en el que se distinguían varias venas palpitantes. Para terminar, dos huevos redondos y peludos seguramente cargados de leche bien caliente. Ángel no pudo evitarlo. Ante semejante herramienta, la suya también había empezado a crecer. Y así, con el móvil en la mano y sin perder de vista la imagen de la polla de su propio padre, los celos y rabia se transformaron en lujuria e iniciaron una frenética paja que terminó en cuatro trallazos de leche sobre su pecho. Ángel, jadeante, se dio cuenta entonces de que se acababa de excitar pensando en su padre. Más concretamente, en su polla.

Por otro lado, Iván y Óscar se encontraban ahora en el coche de éste último.

– La hemos cagado joder ¡La hemos cagado! – Se lamentó Óscar.

– Tranquilízate tío – Le dijo Iván.

– Todo esto es por tu culpa. Tú y tus putos jueguecitos.

– Pues se te veía encantado comiéndole la polla.

Óscar se calló de golpe.

– Quizás no tendríamos que haberlo hecho, pero reconoce que hemos disfrutado. Yo, de hecho, todavía sigo cachondo. Mira, toca.

Iván le agarró la mano a Óscar y la puso sobre su entrepierna. Óscar sintió algo caliente y duro, pero apartó la mano rápidamente.

– ¿Qué haces tío?

– Va, solo te pido una paja rápida. Reconoce que echas de menos mi polla. Desde que empezaste tu relación con Ángel no juegas con ella.

Iván tenía razón. Por eso mismo aprovechó su influencia y liberó su polla delante de Óscar.

Óscar, medio forzado y sin ánimos al recordar la situación, cedió de mala gana y empezó a acariciar poco a poco la bonita polla de Iván. La dominaba sin dificultad con tal solo una de sus grandes manos, cosa que no había sido así con la descomunal polla de Jorge.

– Ts ts.

Al oír aquello, Óscar paró su paja y miró a Iván. De repente, notó algo húmedo en uno de sus ojos. Le acababa de escupir.

– Espabila o así no me voy a correr nunca.

Óscar aceleró el movimiento de su mano y la paja cobró un ritmo más acelerado. Iván empezó a suspirar.

– Joder sí… Esto está mejor… Así es como me gusta…

Transcurridos unos segundos, empezó a correrse manchando sus pectorales, abdominales y la mano de Óscar.

– Ufffff. Que agusto me he quedado.

– Ahora déjame solo por favor.

– Vale pero no te ralles anda. Solo le has comido la polla a tu suegro con su hijo delante haha.

Iván le dio un par de collejas en la nuca a Óscar y se bajó del coche. Óscar se sentía mal. Se sentía culpable. Pero la leche fresca de Iván en su mano hicieron desaparecer rápidamente esos pensamientos. En realidad él también seguía cachondo, así que aprovechó el néctar de su mejor amigo para lubricar su gran polla. No sin antes llevarse un poco de él a la lengua para saborearlo. Su sabor le resultó tan placentero que le provocó un orgasmo y no tardó nada en liberar su propia leche. Tras la corrida se sintió algo más relajado, pero aún así, quería hablar con Ángel, necesitaba verle.

En la piscina, una cuarta corrida se aproximaba. Jorge había empezado a bombear su tremenda polla. Con una de sus grandes manos subía desde la base hasta cubrir el capullo y con la otra jugaba con las dos gordas bolas de billar que tenía por huevos. En su mente, dos nombres. Óscar e Iván. Esos putos niñatos habían estado jugando con su anaconda sin su consentimiento y si no hubiera sido por culpa del maricón de su hijo les hubiera llenado las gargantas de leche bien caliente y espesa y no tendría que estar haciéndose un pajote él solo. Recordando la situación no tardó en correrse bruscamente. Ocho chorrazos de lefa le cayeron encima, uno incluso en la barbilla. Se relamió y pensó:

– Esto no va a quedar así…

Barcelona

27 de Junio de 2020

Ángel y Óscar habían decidido verse para hablar las cosas. Óscar se había acercado en coche después de comer a casa de Ángel. Estarían solos, ya que Jorge se había ido al gimnasio.

– ¿Estás solo? – Preguntó Óscar al llegar.

– Sí. Para tu desgracia no está mi padre para que le puedas volver a comer la polla – Contestó Ángel todavía molesto.

– Ángel tío… Yo…

– ¿Qué? ¿Tú qué? Tú le comiste la polla a mi padre, tu suegro, mientras dormía y yo me duchaba ajeno a todo. Y lo que es peor, te enrollaste con nuestro mejor amigo «hetero» en mi puta cara. ¿Cómo quieres que esté Óscar?

– Lo sé… Y me siento como una mierda. No te mereces algo así. Pero no quiero perderte.

Ángel se puso a llorar. Estaba demasiado dolido. Aunque en el momento la situación le hubiese podido llegar a excitar e incluso se hubiese hecho una paja, la infidelidad que suponía por parte de Óscar le seguía doliendo. Óscar al verle así le abrazó fuerte y le repitió una y otra vez que le quería.

– Eh eh… Mírame a los ojos. Te quiero, ¿Vale?

Ángel, todavía con lágrimas en los ojos, asintió.

– Pero vas a tener que compensarlo con creces y se me ocurre una manera hehe.

– Dime. Haré cualquier cosa por ti.

Ángel se bajó los pantalones. Tenía la polla dura debido al contacto con su chico y al haber recordado inconscientemente la situación.

– Me vas a comer la polla como se la comiste a mi padre y vas a dejar que me corra en tu boca.

– Ángel… ¿Estás seguro de que es lo que quieres y necesitas ahora mismo?

– Segurísimo. Así que ya puedes empezar a arrodillarte y a chupar.

Óscar obedeció. Era lo mínimo que podía hacer. Agarró el miembro de su chico, más pequeño evidentemente que el de su padre, y le miró. Ángel le dio permiso con la mirada y Óscar, sacando la lengua, le dio el primer lametón al capullo. Ángel estaba tan cachondo que sintió un escalofrío recorrer todo su cuerpo, sus ojos se pusieron en blanco y levantó la cabeza.

– Joder… – Murmuró.

Óscar al ver esa reacción continuó chupando delicadamente. Alternaba los lametones entre el capullo, el tronco y los huevos y de vez en cuando también le daba besos en la zona pélvica a Ángel. Estaba siendo una mamada muy cariñosa y tierna. Una mamada de disculpa. Sin embargo, Ángel tenía otros planes en mente. Quería castigar a Óscar e iba a hacerlo. Transcurridos unos minutos, agarró sin previo aviso a su novio de su cabello rizado e introdujo toda su polla en la cavidad bucal de este. Óscar no se lo esperaba. Abrió los ojos y miró a Ángel sorprendido. El rostro de Ángel mostraba ahora una sonrisa algo maliciosa. Mantuvo atrapado a Óscar unos segundos hasta que lo liberó para que pudiera coger aire.

– Ah ah… – Jadeaba Óscar. – Tío sabes que no me va mucho que me follen la boca…

– ¿Y? ¿Te crees que a mí me va que mi novio se la chupe a mi padre? Abre la boca coño.

Touché. No le quedaba más remedio que aguantar. Ángel volvió a la carga. Continuó follando su boca al ritmo que él decidía. Cada vez era más frenético y las arcadas más seguidas. Óscar tenía los ojos vidriosos y las babas caían por las comisuras de sus labios. No estaba disfrutando mucho pero es lo que tocaba. La había cagado y tenía que pagar por ello. De repente, una fuerte estocada y ¡Plas! El primer chorro de lefa en su garganta. Notó que se ahogaba y empujó a Ángel para poder respirar. Eso provocó que este sacara la polla de su boca pero los chorros de semen entonces empezaron a caer en su cara y en su cabello. Dos, tres, cuatro… Hasta cinco llegó a soltar. Su cara era un cuadro. Llena de babas, lefa y alguna lagrimilla. Se limpió como pudo y vio como Ángel, suspirando, se tumbaba boca arriba en la cama dejando su culo a su disposición.

– Te toca… – Dijo vergonzoso.

Óscar se sentía extraño. No sabía si realmente aquello iba a salvar la relación pero no era momento de echarse para atrás. Se quitó los pantalones y rápidamente se la metió a su novio de golpe como había hecho otras veces antes. Ángel soltó un grito. Óscar le abrazó, quedando pecho con pecho, y empezó a follárselo con suavidad. Le daba besos en la mejilla y en el cuello y Ángel le apretaba su fuerte espalda y su gran culo. Empezó a aumentar el ritmo a medida que pasaba el tiempo. Ángel estaba acostumbrado a esa polla, pero 20 cm se notan por muy acostumbrado que estés a ellos. Óscar, sin embargo, paliaba el ligero dolor que podía producirlo con besos largos y palabras bonitas.

– Estoy a punto de correrme…

– Hazlo.

Y eso hizo. La polla de Óscar explotó en el ano de su novio Ángel. Los chorros de semen empezaron a escurrirse cuando la sacó. Ellos continuaron abrazados y Óscar no paraba de decir:

– Lo siento, lo siento, lo siento…

– Está bien mi amor, está bien… – Le consolaba Ángel acariciándole el cabello.

Pero no lo estaba. Las cosas no estaban bien. Mientras se lo follaba Ángel había pensado en alguien que no era él. Había pensado en Iván. El tío que más cachondo le había puesto siempre y que ahora sabía que no era tan hetero como decía.

Iván, ajeno a esos pensamientos por parte de su mejor amigo, se encontraba en aquel preciso instante en el gimnasio. Gimnasio al que también acababa de entrar Jorge. El hombre al que le había comido la polla mientras dormía y buscaba venganza…

Iván terminó su rutina de ejercicios y se dirigió a los vestuarios. Era relativamente tarde así que ya prácticamente no quedaba nadie en ellos. Sin embargo, de repente, se encontró con alguien que no esperaba para nada. Jorge, el padre de su mejor amigo Ángel y a quien le había comido la polla mientras dormía el día anterior. Iván, a pesar de ser un tío con carácter y lanzado, se puso nervioso.

– Hombreee Iván, ¿Qué tal? – Dijo Jorge.

– Hey… Pues aquí, haciendo un poco de ejercicio.

– Ya veo ya. ¿Vas a las duchas? ¿Te importa si te acompaño?

– Ammm… No. Supongo que no…

Iván se sentía bastante cortado. ¿Habría notado la mamada que él y Óscar le hicieron? Al llegar a las duchas vieron que estaban completamente vacías. Jorge, sin ningún tipo de miramiento, se quitó los gayumbos delante del mejor amigo de su hijo dejando su enorme polla morcillona al aire. Iván, bastante tenso, también se desnudó y se colocó bajo una de las duchas más alejadas a la que se había puesto Jorge. Este empezó a hacerle preguntas triviales y sin importancia sobre el gimnasio, los estudios, su hijo… Hasta que dijo:

– ¿Y con Óscar qué tal? Lo pasasteis bien el otro día en mi piscina eh.

Iván sintió un escalofrío recorrer su cuerpo. Lo sabía joder. Mierda. De repente, notó algo caliente y duro pegado a su culo. Eran los 20 cm de falo jugoso de Jorge. El padre de su mejor amigo se había acercado y le apretaba la polla tiesa contra su culo definido bajo la ducha. Sus manos fuerte y grandes masajeaban los hombros del joven. Iván fue a hablar cuando:

– Estaría bien que terminaras lo que por culpa de mi hijo no pudiste.

Iván se giró y empujó a Jorge.

– ¡Pero de qué coño hablas! Oye mira tío yo soy hetero y…

Jorge le agarró del cuello y lo empotró contra la pared de las duchas. Sus ojos estaban furiosos y lascivos.

– Mira niñato, te voy a aclarar unas cuantas cosas. Primero, a mí no me llames «tío» y mucho menos me empujes. Segundo, me la suda lo que seas pero lo que sí sé, y tú también, es que ayer te encantó jugar con mi polla mientras yo dormía. Y tercero, ahora vas a terminar el trabajo si no quieres que te parta la cara aquí mismo, ¿Entendido?

Iván asintió. Estaba paralizado del miedo.

– Muy bien, pues de rodillas y a chupar como la guarra que eres.

Iván obedeció. Agarró la gran polla del amigo de su padre y se la metió parcialmente en la boca como había hecho la tarde anterior. Mientras chupaba miraba a Jorge a los ojos.

– Que guapo eres joder… Eres el más guapo de los amigos de mi hijo – Le dijo mientras le acariciaba la cara.

– Gra – Gracias… – Dijo Iván sacándose la polla de la boca.

¡ZAS! Ostión.

– No te lo decía como un cumplido y no te he dado permiso para que pares de chupar coño.

Iván se quedó bloqueado pero comprendió la situación. Si no hacía lo que aquel hombre decía todo sería peor. Así que continuó chupando. De repente, Jorge le agarró el cráneo con ambas manos e introdujo su monstruoso miembro al completo en la garganta de Iván. Este abrió por completo los ojos e intentó aguantar todo lo que pudo, pero Jorge no retrocedía. Iván empezó a ahogarse. Le venían arcadas y sus babas se escurrían a borbotones. Le faltaba el aire. Se puso morado, los ojos en blanco y…

– ¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH! – Respiró tras ser liberado.

Jorge, con la polla llena de babas, se empezó a reír.

– Muy bien. Creo que ya está lo suficientemente lubricada. Date la vuelta.

Iván no se sentía nada preparado para lo que iba a venir pero después de la violada extrema de garganta sabía que lo mejor sería obedecer. Se dio la vuelta y puso su culo virgen en pompa.

– Con cuidado por favor…

– No te preocupes guapo, lo haré despacio y suave.

Jorge colocó el gordo glande en la entrada de ese culo joven y ¡PUM! De golpe, los 20 cm llenaron por completo el ojete de Iván.

– ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!

Le había destrozado literalmente el ano. Lo sentía.

– No grites niñato de mierda. ¿Acaso quieres que nos descubran y vean lo mucho que disfrutas con una polla en el culo?

Jorge alcanzó lo primero que encontró, sus calzoncillos sucios llenos de mierda y sudor, hizo un ovillo con ellos y se los metió a Iván en la boca para que estuviera callado mientras le bombeaba el culo.

El maduro hombre agarraba fuerte al guapo y joven chaval por la cintura mientras lo taladraba con energía con su gigantesca polla. Iván escupió los calzoncillos y dijo:

– ¿Te falta mu…

¡Zas! Escupitazo en toda la boca que le cayó en su barbita.

– Me falta lo que me falta o sea que cállate ya la puta boca.

A Jorge aquello le había cabreado y empezó a follárselo todavía más duro. Eso hizo que su polla no aguantase más y explotara dentro de Iván. Hasta 12 lechazos de semen ardiendo inundaron el culo del mejor amigo de su hijo.

Iván se sentía brutalmente destrozado y humillado. Él, el macho alfa del grupo, violado por un cuarentón. Ni siquiera podía levantarse. De repente, empezó a notar algo caliente mojar su espalda y su culo. Levantó un poco la mirada con gran esfuerzo y vio algo inimaginable. Jorge, con su polla todavía dura, le estaba meando encima. ¡MEANDO!

Cuando terminó se la sacudió y le dijo:

– Espero que esto te haga aprender que no se come una polla sin permiso. Y menos la del padre de tu mejor amigo.

Jorge recogió sus cosas y se marchó.

Iván se sentía como una puta mierda. Sobretodo, porque, sin que Jorge se diese cuenta, él también se había corrido abundantemente mientras se lo follaba como a una golfa, manchando así el suelo de las duchas.

Ángel y Óscar se despidieron tras su polvo de «reconciliación». Ya en su coche, más relajado y sintiendo que las cosas se habían solucionado, Óscar recibió un mensaje al móvil. Era Iván:

– Lo sabe. Jorge lo sabe.

Óscar se quedó blanco. No se lo podía creer. ¿Qué harían ahora? Sintió miedo.

En casa, Ángel le daba vueltas a la idea que había tenido mientras Óscar se lo follaba. ¿Debería hablar con Iván? De repente, picaron al timbre. Sería Óscar, que se habría dejado algo.

– ¿Qué te has olvidado ya? – Dijo mientras abría la puerta.

Ángel se sorprendió al ver que se trataba de Iván. Estaba tenso delante suyo y parecía furioso. No tuvo ni tiempo de preguntarle qué le pasaba. Iván le empujó y cerró la puerta de un portazo. Estaba lleno de rabia. Jorge había destruido su masculinidad y se lo iba a hacer pagar al maricón de su hijo. Se desnudó rápidamente y, agarrándole bruscamente, le rompió los gayumbos a Ángel. Este no daba crédito a lo que estaba pasando. En todo caso, era él el que tenía derecho a estar enfadado. Le había comido el cipote a su padre mientras dormía cuando teóricamente era «hetero». Pero fue incapaz de quejarse porque tenía muchísimas ganas de lo que estaba a punto de pasar. Siempre lo había deseado. Iván, arrastrándolo del pelo, lo llevó a su habitación, donde momentos antes le había follado Óscar. Lo puso a 4 patas y con el culo en pompa, empujó su espalda contra el colchón y le apretó la cabeza contra la almohada. Una vez así, le metió su bonita polla en el culo y empezó a montarlo a un ritmo salvaje. Iván follaba bien. Follaba muuuuuy bien. Mucho mejor que Óscar y que cualquier tío con el que había follado. Era un Dios del sexo. Ángel estaba extasiado. Levantó su cabeza para mirarle a los ojos, con la lengua fuera y jadeando como una zorra. Iván no quiso ese contacto visual así que con su pie derecho le aplastó la cara.

No paraba ni un momento de pegarle cachetes sonoros a su gordo culo. Ángel se sentía en la gloria. No tardó en correrse en la colcha. Fue el mejor orgasmo que había sentido nunca. 12 trallazos de semen salieron de su polla. Espectacular. Iván frenó en seco de follarle. Ángel se sorprendió.

– No quiero correrme en tu culo – Le dijo.

Se tumbó en la cama. Su polla depilada, recta y preciosa apuntando al techo. Su cuerpo musculoso estaba cubierto de una fina película de sudor debido a la follada. Joder que guapo era, pensó Ángel.

– ¡Chupa! – Ordenó Iván.

Y tanto que iba a hacerlo. Ángel había soñado siempre con ese momento. Siempre había deseado sentir esa gloriosa polla de alfa hetero en su boca. Al ser bastante más pequeña que la de Óscar, Ángel no tuvo ningún problema en engullirla completamente. Iván no se esperaba esa habilidad para comer polla. Estaba tan cachondo que casi se corre pero aguantó todo lo que pudo. Sus ojos en blanco y la boca abierta. Ángel aprovechó ese momento para dejar su polla y empezar a besar sus oblicuos, su abdomen, sus abdominales, sus pectorales (le encantaban, sobretodo sus pezones morenos), su cuello… Hasta llegar a su boca, donde Iván le frenó. Lo agarró fuerte del cuello y le dijo:

– Ni se te ocurra mariconazo.

Ángel asintió, decepcionado, y volvió a bajar. Esta vez Iván controló la mamada agarrando de la cabeza a su amigo y follándole la boca como había hecho su padre con él en las duchas del gimnasio. A pesar de ser una polla mediana, Iván era tan bestia que Ángel se atragantaba y, de tanto en tanto, se le saltaba alguna que otra lágrima. Llegó un momento en el que Iván agarró su polla, la sacó de la boca de su amigo y, manteniendo la cabeza de este cerca, empezó a correrse. El primer chorro impactó contra la nariz de Ángel. Al ver eso Iván cambió la trayectoria y apuntó a su lengua. El segundo, el tercero y el cuarto cayeron en ella. Aparentemente había terminado pero al levantarla otro chorro salió disparado e impacto de lleno en el ojo de Ángel. Iván, agotado, volvió a apoyar su cabeza en el colchón.

– Voy… Voy a limpiarme – Dijo Ángel temeroso.

Iván le agarró de la mano y le empujó contra él. Pasó su brazo por su hombro y le pegó a su fuerte cuerpo. Con su mano limpió el semen de su cara y, sorprendentemente, le dio un bonito y cariñoso beso a Ángel en los labios.

– Espero no haberte hecho daño…

Parecía… ¿Arrepentido? ¿Avergonzado? Ángel no se podía creer lo que estaba pasando. Tampoco lo entendía.

– No… No te preocupes… Estoy bien.

– Lo siento. Y también siento lo que pasó ayer. Se me fue de las manos.

Ángel no sabía qué contestar a eso. En parte seguía molesto pero había experimentado sensaciones tan diferentes e inesperadas esos dos días que no sabía que pensar. Además, él, su mejor amigo, supuestamente hetero, se lo acababa de follar y aquello era lo que él siempre había deseado.

– Oye… Esto… Ha estado muy bien. Pero… ¿Por qué lo has hecho? ¿Estás bien?

Iván no quería contarle como su padre había destrozado su masculinidad. No se sentía preparado para ello.

– Algún día te lo contaré…

Empezó a vestirse y se iba a ir cuando:

– ¡Espera! – Le detuvo Ángel.

Se acercó a él y le dio un beso. Sus lenguas se fundieron.

– No quiero que esto afecte a tu relación con Óscar… – Dijo Iván.

– No lo hará, tranquilo. – Terminó Ángel.

Pero mentía. Porque le había gustado muchísimo más follar con él que con su novio.

Óscar, en su casa, y ajeno a la infidelidad de su novio con su mejor amigo, le daba vueltas al mensaje de este. Después de meditarlo, tomó una decisión.

Hablaría con Jorge.

Barcelona

28 de Junio de 2020

Óscar se encontraba frente a la casa de su novio, Ángel. Jorge, su padre, se había dado cuenta de que Iván y él jugaron con su polla dura y había decidido afrontarlo y hablar con él. Picó al timbre y la puerta no tardó en abrirse. Era Jorge.

– ¡Hola chaval!

Tan sólo llevaba puestos unos gayumbos anchos donde ya se intuía la anaconda que tenía por polla. Óscar se puso nervioso.

– Ho – Hola Jorge… ¿Está Ángel?

– No, no está.

– Bueno… Mejor. En realidad venía a hablar contigo.

La verdad es que Jorge no se lo esperaba. Tenía pensado castigarle también a él como había hecho con Iván y aquella era la oportunidad ideal. Le hizo pasar y se sentaron en el sofá. Óscar se armó de valor y dijo:

– Mira Jorge… Lo que pasó el otro día en la piscina… Yo no quería… Iván me convenció y pues… Mmm… En el momento no lo pude evitar. Lo siento. – Explicó tremendamente nervioso.

Jorge estuvo un rato en silencio hasta que finalmente contestó:

– No pasa nada chaval…

– ¿En serio? Uf que alivio porque claro eres el padre de mi novio y…

– ¡No he terminado! – Interrumpió Jorge autoritario.

Óscar se asustó y se calló.

– Decía que no pasa nada pero que no puedo dejar que hagas esas cosas tan guarras y le seas infiel a mi hijo sin darte el castigo que te mereces como hice con tu amiguito Iván el otro día en el gimnasio. Todavía debe de dolerle el ojete haha.

Óscar no se lo podía creer. ¿Jorge se había follado a Iván? Ni siquiera él lo había hecho cuando años atrás se lo montaban.

– Sin embargo, el hecho de que Iván te coaccionara y ahora hayas venido a disculparte hará que mi castigo sea más leve.

Jorge se puso de pie y se bajó los gayumbos hasta los tobillos. Su colosal cipote salió disparado. Con un ágil movimiento de pies se deshizo de los gayumbos y se giró hacia Óscar, dejando su capullo a escasos centímetros de la cara del novio de su hijo.

– ¿Qué tal si terminas lo que empezaste guapo?

– Jorge… Yo… Yo…

Jorge no tenía mucha paciencia. Le agarró bruscamente de su pelo rizado y dijo:

– «Yo» «Yo»… Deja de hacer el gilipollas y chupa coño.

Presionó su gruesa polla contra los labios del joven haciendo que se arqueara. Óscar abrió ligeramente la boca pero Jorge maniobró para conseguir meter los 22 cm dentro de ella. Óscar sentía arcadas, era demasiado. Por suerte para él Jorge le liberó pronto y, cogiéndole de las piernas, le quitó los pantalones a la vez que él se quitaba la camiseta y lo dejó boca arriba y con el culazo en pompa. Jorge empezó a trabajarle el ojete. Primero con los dedos y luego con la lengua.

– ¡Vaya vaya! El culo de Iván era virgen pero al parecer este ya se ha tragado alguna que otra polla eh.

– La de tu hijo… – Dijo Óscar, temeroso.

La respuesta de Jorge fue un ostión en la cara.

– ¡No me mientas! Sé que mi hijo es un pasivazo y que sólo te lo follas tú a él. Os he oído y visto muchas veces – Confesaba mientras le agarraba fuerte del cuello.

– ¿Quién cojones te ha follado el culo?

– … I – Iván… Pero fue antes de estar con tu hijo… Te lo prometo… – Dijo sin casi poder respirar.

Jorge le soltó y le dijo:

– Muy bien. Pues ahora vas a saber lo que es una polla de verdad. Ponte a 4 patas.

Óscar obedeció. Jorge, agarrándolo con una mano de la cintura y con la otra del pelo, colocó su monstruo en la entrada de ese enorme culo y empezó a follarse al novio de su hijo. A pesar de tener un culazo y ya haber sido follado, sintió dolor al albergar en su ojete esos 22 cm de polla dura y gorda. Apretaba los dientes mientras Jorge le tiraba del pelo.

– Joder… No entiendo como mi hijo no es capaz de follarte con el culazo que tienes. Que maravilla.

Jorge estaba disfrutando. Aquel culo era mucho más tragón que el de Iván y podía engullir mucho mejor su enorme polla. Continuó unos minutos y después decidió cambiar de postura. A pesar de su tamaño, cogió a Óscar en brazos y empezó a clavarle la polla en el aire. Óscar se agarraba al cuerpo del hombre maduro cruzando sus brazos por detrás de la nuca y sus piernas por detrás de la cintura. Estando así sus caras quedaban pegadas. Óscar intentó besarle fruto de la excitación pero Jorge le giró la cara. Debido al peso, no tardó en bajarle al suelo y forzarle a colocarse de rodillas para seguir comiendo polla. Fue entonces cuando escucharon como se abría la puerta de casa. Era Ángel:

– ¡Hola papa! ¡Ya estoy en casa!

Óscar y Jorge se miraron.

– Joder joder… Si vuelve a pillarme ahora que hemos solucionado las cosas me mata – Dijo Óscar alarmado.

– Tranquilízate. A mí tampoco me interesa que mi hijo me pille dándole de mamar a su novio. Recoge tus cosas y sal pitando. Pero esto no acaba aquí. Recuérdalo – Le advirtió Jorge.

Óscar cogió su ropa y, con las prisas, salió en pelotas a la calle por la puerta trasera. La que daba a la piscina. Jorge se subió los calzoncillos todavía empalmado justamente cuando Ángel entraba en el comedor.

– ¡Hey! Hola cariño ¿Qué tal el día? – Preguntó nervioso.

– Bieeeeen… – Contestó Ángel.

No había podido evitar fijarse en el tremendo bulto que se levantaba en los gayumbos de su padre.

Fuera, Óscar había terminado de vestirse cuando alguien se acercó a él. Era Iván.

– Veo que Jorge también te ha dado a ti tu merecido.

– No del todo. Ángel casi nos pilla. Otra vez.

Iván sonrió.

Ángel, nervioso, le dijo a su padre:

– Estooo… Me voy a la ducha ¿Vale?

Pero con las prisas, se dejó su móvil encima de la mesa del comedor. La galería estaba abierta y en ella estaba la foto que le había hecho a la polla de su padre. Fue entonces cuando Jorge se acercó y…

Ángel se había metido en la ducha sin saber muy bien por qué su padre estaba empalmado y con los gayumbos manchados de líquido pre seminal. ¿Se estaría pajeando? La verdad es que ese pensamiento le había puesto tremendamente cachondo y el que ahora empezaba a acariciarse la polla era él bajo el agradable chorro de agua.

Su padre, por el contrario, seguía en el comedor algo nervioso. Su hijo casi le pilla follando con su novio. Se acercó a la mesa y se dio cuenta de que Ángel se había dejado el móvil allí. Estaba encendido y la galería abierta. Jorge no pudo evitar la curiosidad y empezó a ojearla. Fue bajando foto por foto hasta que se topó con una de una gran polla. La suya. Al parecer se la había hecho 2 días antes, después de que sus amiguitos jugaran con ella.

Jorge sonrió de forma lasciva. ¿Por qué su hijo había fotografiado su polla dura? ¿Y por qué no la había borrado? ¿Se habría tocado con ella? Móvil en mano, fue hasta el baño en busca de explicaciones.

Ángel se pajeaba de forma frenética cuando alguien corrió la cortina de la ducha. Era Jorge, su padre. Tremendamente avergonzado, Ángel se tapó como pudo ante la mirada viciosa de su padre.

– Vaya vaya… Hehe – Comentó Jorge.

– Joder papa… Podrías avisar – Recriminó Ángel.

– Y tú podrías explicarme por qué tienes una foto de la polla de tu padre en el móvil. Pedazo de cerdo. – Dijo levantando el teléfono y mostrándole a su hijo la fotografía.

Ángel se quedó blanco. No se lo podía creer. La había cagado pero bien. Intentó, tremendamente nervioso, explicarse.

– Pa – Papá… Yo… No…

– Mira hijo… Si quieres ver mi polla dura, solo tienes que pedirlo.

Jorge se bajó los gayumbos sucios y se quedó en pelotas delante de su hijo. Ahí estaba, esa monstruosidad de cipote en todo su esplendor a escasos centímetros.

Ángel no daba crédito. Jorge entró en la ducha y se quedó cara a cara con su hijo, ambos desnudos y con las pollas apuntando al otro.

– ¿Quieres tocarla? – Preguntó el padre.

Ángel asintió tímidamente.

– ¿Pues a qué coño esperas? Pajea a tu padre – Ordenó el maduro.

Ángel agarró la polla de su padre y empezó a masturbarlo temeroso. Jorge le pegó una ostia y dijo:

– ¡Espabila! O esto va a ser muy aburrido.

Fue entonces cuando reaccionó y, a pesar de estar cometiendo incesto, decidió disfrutar al máximo de la situación. Empezó una paja frenética a aquella monstruosa polla. La agarraba con las dos manos y a veces acariciaba los enormes huevos gordos y peludos. Transcurridos unos minutos, Jorge dijo:

– De rodillas.

Ángel obedeció. Sabía lo que su padre quería y él lo estaba deseando. Así que abrió la boca, sacó la lengua y Jorge, con una sola de sus grandes manos, agarrándole por el cogote, le metió enteros los 22 cm en la boca. Empezó una follada de garganta en toda regla. Ángel, al estar acostumbrado a los 20 cm de Óscar, fue el que mejor aguantó las embestidas de Jorge. Eso, a su padre, le dio pie a hacer la mamada todavía más brutal. Agarró a su hijo y lo sacó de la ducha. Lo tumbó en la cama boca arriba y con la cabeza colgando y, agarrando el cráneo con las dos manos, continuó violando su boca. Fue entonces cuando Ángel sintió los 22 cm de polla paterna atravesar su garganta y empezó a ahogarse y a salivar. Las arcadas cada vez eran más frecuentes y sintió que le faltaba el aire. Empezó a convulsionar y Jorge disfrutada ante semejante espectáculo. Le dio la vuelta y, sacando su polla de la boca de su hijo, le dio un fuerte y sonoro cachetazo en el culo. Ángel, después de tomar aire, volvió a ponerse de rodillas y continuó chupando, esta vez por eso él era quien marcaba el ritmo.

– ¿Te gusta la polla de papi, eh?

Ángel sacando la lengua como una guarra asentía.

– Joder… Tengo a un hijo maricón y que encima disfruta comiéndole el nabo a su padre. Menudo degenerado estás hecho. Para anda, que todavía no me quiero correr.

Jorge se alejó un poco de su hijo y, apuntando a su boca, empezó a mearle en mitad de la habitación. Ángel estaba desenfrenado, gozaba como una sucia perra recibiendo y tragando aquella lluvia dorada. Restregaba el meo de su padre por todo su cuerpo desnudo. Al acabar, Jorge se acercó y le comió la boca a su hijo. Sus lenguas se cruzaron compartiendo babas, líquido pre seminal y meado. Jorge paró el beso para escupir y ostiar a su hijo.

– Joder… Sin duda de los 3 tú eres el más vicioso.

– ¿3? – Preguntó Ángel.

– Sí 3. Me refiero a los cerdos de tu novio y tu mejor amigo, Óscar e Iván. Sabes perfectamente a lo que me refiero, les pillaste comiéndome la polla en la piscina el otro día.

Ángel no sabía qué contestar a aquello. Así que estaba despierto y no los había frenado… Una duda asaltó su mente.

– Peeero… ¿Has hecho algo más con ellos? – Preguntó curioso y morboso.

– Poca cosa. Al chulito de Iván le destruí el culo y la masculinidad ayer en el gimnasio y con Óscar estaba follando hasta que has llegado a casa.

¿Cómo? ¿Iván follado? ¿Por el culo? ¿Y Óscar? ¿Después de haberse reconciliado?

Ángel no sabía cómo procesar toda aquella información. Claro que su padre tampoco le dio tiempo para ello. Le agarró de la cabeza y volvió a meterle la polla en la boca.

– Ahora cállate un ratito y chupa anda.

Al recordar a Óscar e Iván, Jorge había tenido una idea. Cogió el móvil de su hijo sin que este se diera cuenta y les escribió a los dos como si fuera Ángel.

– Venid a mi casa ahora mismo. Es urgente.

Los jóvenes, que precisamente se encontraban juntos en las afueras de esta, al leer aquel mensaje volvieron a entrar. Escucharon ruidos en la habitación de Ángel y abrieron la puerta… Ángel estaba de rodillas comiéndole la polla a Jorge, su padre. Ángel al verlos no entendía nada. Jorge, al ver que su plan había funcionado dijo:

– Bueno… Pues ya estamos todos. Desnudaos.

Óscar e Iván estaban tan cachondos que le hicieron caso y, desnudos y con las pollas tiesas, se acercaron a la pareja conformada por padre e hijo…

Ángel estaba rodeado de las pollas de los 3 hombres de su vida. Óscar, su novio; Iván, su mejor amigo y fetiche y Jorge, su padre. No se lo podía creer. Era un sueño hecho realidad. Empezó a chupar frenéticamente las 3 intercalando de una a otra. Incluso intentaba meterse dos a la vez en su boca tragona. Mientras chupaba una, con sus manos pajeaba las otras dos. Óscar e Iván estaban tan cachondos que empezaron a morrearse a pesar de estar Ángel ahí. Jorge, orgulloso de que su plan hubiera surtido efecto, se apartó y dijo:

– Alimentar al maricón de mi chaval – Y se sentó en la cama para pajear su inmensa polla.

Ángel chupaba con ganas y muerto de placer la bonita polla de su amigo Iván mientras acariciaba la de su chico. Ellos, se besaban con vicio y acariciaban sus músculos cuerpos. Iván agarró con una mano la cabeza de Ángel para follarle la boca y con otra el culazo fuerte y gordo de Óscar. Jorge, cansado de no poder jugar con sus presas, se levantó y cogió a Óscar del pelo rizado.

– Tú te vienes conmigo. Tenemos cuentas pendientes – Y lo tiró con fuerza sobre la cama quedando su culo expuesto.

Empezó a follárselo sin piedad con su hijo delante. Iván decidió imitarle y, empujando a Ángel, lo colocó al lado de su novio y también empezó a cabalgarlo con su padre al lado. Aquellos dos machos se estaban follando a la pareja, que no podía hacer otra cosa que gemir, jadear y besarse.

– Te quiero… – Le dijo Ángel a Óscar.

Jorge e Iván se miraban y se picaban. Jorge, para hacerle entender a Iván que ahí mandaba él le pegó un guantazo. Iván no se achantó y le empujó, frenando la follada.

– ¡Puto niñato!

Jorge lo agarró del cuello, lo puso con el culo en pompa y le ensartó sus 22 cm duros y calientes en el culo. Iván gritó desesperadamente.

– Esto es lo que os espera si no respetáis al alfa – Dijo Jorge a la vez que apretaba la cara jodidamente guapa de Iván con su pie.

Continuó follándose al chaval mientras Ángel, contemplando aquel espectáculo, engullía la gran polla de su novio y este gozaba.

Jorge sacó su cipote del ardiente culo de Iván y dijo:

– Tengo una idea. Vamos a terminar esto como empezó.

Se tumbó en la cama con su inmenso falo tieso y obligó a Iván y a Óscar a que se lo chuparan como habían hecho días antes.

Los jóvenes lo hicieron sin rechistar, era aquello o volver a que les destrozara el ojete con su monstruo de nuevo. Ángel salió de la habitación para volver a entrar al momento y decir:

– ¡¿QUÉ COJONES ESTÁIS HACIENDO?!

Se acercó a sus 3 hombres y se unió a aquella mamada.

– Esto es lo que tendría que haber hecho coño.

Y se tragó sin ningún miramiento el rabote de su propio padre delante de su novio y su mejor amigo. Ángel succionaba el capullo a la vez que Óscar chupaba el tronco e Iván mordisqueaba los huevos. Jorge tenía a esos 3 tremendos chavales comiendo y bebiendo de su glorioso trozo de carne. No pudo resistirse y empezó a correrse de manera bestial. Los chorros de semen salieron de forma agresiva manchando las caras de su hijo y sus amigos. Óscar se llevó la mayor cantidad de semen. Iván sintió que no podía quedarse atrás y también empezó a lefar sin piedad la cara de su amigo. Óscar, al sentir toda aquella cantidad de leche en su pelo, cara, boca y pectorales, se corrió sin tocarse del gusto. Ya solo quedaba Ángel y Jorge tenía una idea en mente. Aquello no iba a acabar sin que papi se lo follase. Así que todavía con su cipote tieso, lo puso a 4 patas y se lo clavó con su novio y su amigo delante, compartiendo el semen de sus bocas.

– ¿Te gusta que el papa te folle puto marica?

– Estoy en la gloria joder…

Óscar e Iván estaban contemplando aquella viciosa escena incestuosa entre padre e hijo y se acercaron para comerse la boca con Ángel y que notara en su garganta el semen del hombre que se lo estaba follando, su propio padre. Iván, que era un semental, volvió a ponerse a tono y se la clavó a Óscar. Aquello era una competición entre Jorge y él sobre quien follaba mejor. A Ángel se lo estaba follando su puto padre y tenía delante a su novio follando con su mejor amigo. Aquel pensamiento le puso tan cachondo que se corrió manchando las sábanas de la cama. Óscar hizo lo mismo debido a la increíble follada de Iván. Ángel sabía lo que era que te follara aquel Dios. Los dos, agotados, se besaban tiernamente mientras aquellos dos sementales los cabalgaban brutalmente. ¿Quién ganaría? Iván finalmente cedió debido al increíble culo de Óscar y lo rellenó con su leche. Minutos después Jorge hizo lo mismo con el de su hijo.

Los 4 hombres se habían corrido. Se encontraban exhaustos en la cama de Ángel, quien se sentía el chico más afortunado del mundo. Se abrazó a su novio y a su mejor amigo y su padre los miró. Para qué iba a escoger pudiendo tenerlos a los 3.

– A partir de hoy quiero que los 3 me folléis. Mi novio, mi mejor amigo y mi padre – Sentenció feliz Ángel.

FIN.