La relación con mis sobrinos

La historia que a continuación os voy a relatar, ocurrió el verano pasado, y cambió la relación con mis sobrinos para siempre. Prestad mucha atención.

Me llamo Javi, vivo en un pequeño pueblo cerca de Madrid y soy el menor de tres hermanos. El mayor es mi hermano Francisco, tiene 43 años, y vive en el pueblo donde tiene una pequeña empresa de construcción y tiene dos hijos, Francisco Javier, de 18 años quien tiene el nombre compuesto por los nombres de su padre y mio, aunque todos le llamamos Fran, y Maria y se llama como su madre. Luego va mi hermana Carmen, 40 años y vive en Madrid con Pedro su marido y su única hija, Laura quién también tiene 18 años como Fran, aunque ella es mayor ya que nació unos meses antes. Yo soy mucho mas joven que mis hermanos, tengo 25, llegué de penalti, cuando nadie ya me esperaba y soy fruto de una noche loca de mis padres después de la verbena de San Isidro. Aún vivo con mi madre, mi padre falleció hace unos años y trabajo como administrativo, aunque actualmente estoy en el paro y me dedico a tareas agrícolas en el pueblo, otras temporadas ayudo a mi hermano Francisco como albañil y otras incluso trabajo de camarero, lo que sea con tal de ayudar en la casa, pues la pensión de viudedad de mi madre no da para mucho. Para mi madre soy su ojito derecho ya que siempre me vio como el pequeñin, aunque su auténtica debilidad son sus dos nietas y su nieto, sobre todo desde que murió mi padre, y especialmente su nieta Laura, por dos motivos principalmente, es la mayor, y por tanto la primera en nacer y luego porque al vivir en Madrid la ve menos que a Fran y Maria.

Ese fin de semana mi hermana y mi cuñado tenían una boda en Madrid y mi sobrina Laura se vino sola al pueblo. A diferencia de otras veces no se quiso venir ni a casa de mi madre ni tampoco donde mi hermano Francisco y se quedó sola en su casa. Mi hermana en el pueblo vive en la casa de sus suegros quien ya fallecieron y mi cuñado al ser hijo único lógicamente se quedó con ella, y mi hermano Francisco les hizo una reforma. A la abuela Lucia no le hizo mucha gracia que Laura se quedara sola en su casa, pero yo imaginé que la chica en plena adolescencia preferiría estar sola en casa para reunirse con sus amigas o incluso llevarse algún ligue. Es muy jovencita pero esas cosas siempre las hemos hecho o querido hacer todos, por tanto a pesar del enfado de mi madre, le quité hierro al asunto y defendi la postura de Laura de quedarse sola en su casa. Ella me dio las gracias, como soy tan joven mis sobrinos me tienen como un espejo donde mirarse y me ven como un hermano mayor, o un amigo mas que como su tio. Sobretodo Fran y Laura, Maria es muy pequeña aún. Soy su consejero y confesor y les ayudo en todo lo que puedo. La verdad es que me llevo menos años de diferencia con ellos que con mis hermanos.

Era un domingo muy temprano y cuando me levanté tenía un whatsapp de Laura, me lo envió a las 6 de la mañana.

-«Tio, es muy tarde y me voy a acostar ahora, seguro que no me levantaré para comer, asi que no me espereis, diselo a la abuela, te quiero» acompañado de un emoticono con besitos.

La contesté con un «Ok, no te preocupes» que lógicamente no leyó pues llevaba varias horas durmiendo.

Cuando mi madre se enteró tampoco le gustó que la niñita no quisiera venir a comer, mas aún cuando había preparado su plato favorito, las famosas costillas al horno de la abuela Lucia. Y como buena abuela que es, igual que el resto de abuelas del mundo mundial, preparó una buena ración de costillas y las puso en un tupper y me dijo que se las llevara a Laura para cuando se levantara. A mediodia, mi madre muy devota ella se fue con sus amigas a misa. Yo me fui a llevar el tupper con la comida a mi sobrina y ya de paso me tomaba unas cañas con mis colegas hasta la hora de comer.

Cuando llegué a su casa no llamé al timbre para no despertarla. Mi hermana nos dejó a mi madre y a mi un juego de llaves para echarle un vistazo a la casa de vez en cuando y para otras cosas, como por ejemplo encender la calefacción en invierno cuando iban a venir de Madrid y asi cuando llegaran la casa ya estaba caldeada. Entré sin hacer ruido y le dejé el tupper con la comida en la encimera de la cocina, entonces me dispuse a escribirla un whatsapp para decirselo. Entonces me llamó la atención que había leido el mensaje que la envié por la mañana y que además su última conexión había sido hacia tan solo veinte minutos.

No se por qué algo me sobresaltó y tuve el presentimiento de que algo raro pasaba. Entonces me dispuse a subir las escaleras a la planta superior donde estaban los dormitorios. Subí las escaleras muy sigilosamente y según lo iba haciendo comencé a escuchar ruidos. Los ruidos parecian el sonido del cabecero de la cama y el somier del colchón sonando como si se fueran a romper. Cuanto mas me acercaba a la planta superior mas fuertes eran los sonidos y también se mezclaban con lo que parecían suspiros y gemidos de mi sobrina. Pero curiosamente no venían de su habitación, si no que procedían de la habitación de mi hermana. Supongo que la chica diría ya que voy a follar, estaré mas comoda en la cama de matrimonio de la habitación de mis padres, que en la pequeña cama de mi habitación.

Me acerqué a la puerta, esta estaba abierta, lógicamente pensaban que estaban solos, asi que para que la iban a cerrar. Con la luz del mediodia entrando por la ventana, podia ver el cuerpo de mi sobrina desnuda, de espaldas y saltando como una loca a horcajadas sobre la polla de un tio del que solo podía ver los pies y parte de sus piernas.

Su espalda estaba empapada en sudor por culpa del calor de esa mañana de verano. Su cuerpo se contoneaba y retorcía, su culo subía y bajaba de forma acompasada aplastando las pelotas del afortunado que estaba debajo. De vez en cuando arqueaba su espalda echandose hacia delante, imagino que para besar al chico o para ofrecerle sus tetas y que se las lamiera. También se veían las manos del chaval acariciando y agarrandose al culo de Laura y dandola algún cachete, a lo que ella respondía con algún gemido. Me puse como una moto. Llevaba mas de dos meses sin follar desde que lo dejé con Lorena, mi novia durante los últimos seis años. El corazón se me iba a salir del pecho. No se por qué saqué mi móvil y comencé a grabarlos, mientras que con la otra mano acariciaba mi paquete por encima del pantalón.

Pasados unos minutos ella se puso a cuatro patas en la cama mirando hacia un lado de la habitación, concretamente hacia la ventana. La veia de perfil, solo el lado derecho de su cuerpo. Podia ver parte de sus tetas. Ella metía la cabeza entre sus brazos pegando la cara contra el colchón. Después el la agarró de la coleta de su pelo tirándo de la cabeza hacia atrás, y ella comenzó a mirar al techo. El chico la daba muy fuerte por detrás, sin embargo a el no lo pude reconocer. Estaba de pie en el suelo, pero lo tapaba el armario de la habitación, dejando al chaval en un ángulo muerto y solo podía ver sus brazos sujetando a Laura por las caderas y a esta dando bandazos hacia delante y hacia atrás cada vez que recibía el vaivén de la polla de su empotrador. De fondo se podía escuchar el sonido de sus cuerpos chocando el uno contra el otro.

Estaba tan centrado en grabar el video que los escuchaba de hablar pero no podía entender lo que decían. Pensé que mi respiración y el sonido de mi corazón me iban a delatar, asi que decidí dejarlos solos y me fui. Bajé a la cocina, cogí una lata de cerveza de la nevera y me salí a un patio que había detrás de la cocina. Abri la lata de cerveza, me encendí un cigarro y comencé a visionar el video. Subí el volumen al máximo y entonces me pareció entender lo que decían.

-Fóllame, dios no pares…

-¿Te gusta?

-Si, me encanta…

-Joder Laurita, me vuelves loco…

-Y tu a mi Fran cariño… Por favor no pares… Que gustazo joder…

Al escuchar esa voz me quedé de piedra. Era una voz conocida, pasé el video varias veces hacia atrás al momento en que hablaba el chico para averiguar por que esa voz me resultaba tan familiar. Me concentré y tras escucharlo varias veces me quedé helado. Solo había otra persona además de mi que llamara Laurita a mi sobrina. No podía ser, era mi sobrino Fran. Subí las escaleras corriendo y entré en la habitación, Fran se estaba follando a Laura en la postura del misionero.

-Un momento… ¿Qué está pasando aquí?

-Ehh… ehh tio…

-¡Mierda tio Javi!

-¿Pero que coño estais haciendo?…¡Que sois primos joder!

-Verás tio…

-No me jodas Laura. A ver si ahora me vas a decir «No es lo que parece» como dicen en las películas.

-Tio, de verdad espera que te explique…

-Tu mejor callate desgraciao o te meto dos hostias… ¿Que pasa?… ¿Es que no había mas tías en el pueblo?

-Un momento tio, te podemos explicar…

-¡Que cojones me vas a explicar!…¿Que te quieres quedar sola en tu casa para follar con tu primo?

-Tio por favor, no la culpes…

-¿Que no la culpe?… La culpo igual que a ti…¡Dejenaraos… Viciosos!

-No tio no es vicio… ¡Nos queremos!

-¿Nos queremos?…¡Pero tu eres tonto o que te pasa!

-No le grites tio, Fran y yo nos amamos desde hace tiempo…

-Desde hace tiempo…¿Cuanto hace que follais?… Dejalo, prefiero no saberlo… ¡Madre mia!…¡Vaya cuadro!

-Pues follamos desde hace un año, Fran me desvirgó, pero nos enrollamos desde hace mas de tres.

-¿Mas de tres?…¡Tomareis precauciones por lo menos!

-Si tio, tomo la pildora, soy alérgica al latex de los condones.

-Madre mia, ya decia yo que siempre estabais muy unidos, pero de ahí a esto…

-Pues si tio, yo la quiero y Laura a mi también…

-Ahora entiendo muchas cosas, como cuando desapareciais los dos misteriosamente cuando ibamos a comer al campo, o al apartamento de la playa…

-Pues si nos queremos y punto, y nos da igual lo que pienses.

-Claro, te da igual lo que piense… ¿Y también te da igual lo que van a pensar vuestros padres?…¿O la abuela?…¡Que la vais a matar de un disgusto joder!

-No tio por favor no digas nada. (Laura comenzó a llorar)

-Javi guardanos el secreto porfa.

-Haremos lo que nos pidas pero no digas nada por favor… (,Continuo llorando)

Entonces se hizo el silencio, me detuve un momento a pensar, quizás fueron unos segundos pero se me hicieron eternos. Un cúmulo de emociones comenzaron a rondar en mi cabeza. Era su mejor amigo, su confesor, pero tambien eran mis sobrinos, los hijos de mis hermanos. El conflicto moral no cesaba. Por un lado quería guardar su secreto como otros tantos les he guardado, sus primeras borracheras, sus escapadas a las fiestas del pueblo de al lado haciendo auto stop aún siendo menores, el vicio de Fran por los canutos. Pero también pensé que mis hermanos debían saberlo. Finalmente me decidí, y tomé una decisión, hasta yo mismo me sorprendi de la decisión que tomé pues era impropia de mi, pero esa decisión cambiaría la relación con mis sobrinos.

-Está bien chicos, el silencio tiene un precio…

-Gracias… Dinos tio.

-¿Que quieres que hagamos,?

-¡Follar!

-¿Que?…¡No jodas no puedes hacernos esto!

-Verás Laurita, tu eres muy mona, estás muy buena, ya eres una mujer, y yo estoy últimamente falto de cariño…

-Pues te la cascas con dos cantos…

-Además así verás como folla un hombre y no el niñato este…

-Javi no puedes hacernos esto joder.

-Diré que me has violado… ¿A quién van a creer?

-Vale mirar vuestros móviles (Les había enviado un mensaje)

-,¿Pero que es esto?

-¿,Que hay en el móvil Laura?

-O follamos ahora mismo, o ese video lo mando al grupo de la familia y vuestros padres y también la abuela os verán follando como mandriles en celo…

-¡Eres un cabrón!

-Laurita cuidado con esa lengua…

-Está bien, si lo hacemos, ¿borrarás el video?

-Eso lo decidiré yo

-Fran, ¿Lo estás diciendo en serio?

-¿Acaso se te ocurre otra cosa?…¿Quieres que se enteren todos?

-Joder tio no puedes hacernos esto…

-Venga Laura no pasa nada, además el tio esta bien fisicamente…

-Si claro para ti es muy facil decirlo…

-Venga Laura, Javi no está tan mal, mejor con el que con otro…

-Está bien tu ganas. (Dijo muy enfadada)

-Vereis chicos, vamos a dejarnos llevar, vamos a disfrutar de esto y será mejor para todos….

-Está bien tio.

Besé a Laura en los labios y eso la relajó y tranquilizó, ella me devolvió el beso, entonces les dije a los chicos que empezaran ellos. Laura empezó a mamarsela a Fran que con todo el lio, ya se le había bajado la erección. El chaval tiene una buena polla cubierta de vellos negros. Es cosa de genética yo la tengo grande como el aunque mas gorda, pero no tan grande como la de su padre, mi hermano Francisco tiene una polla enorme. Mi sobrino es delgado pero fibroso ya que lleva varios años trabajando con su padre en la construcción. Es moreno y alto como su padre y como yo. Mi sobrina Laura es igual que mi hermana, delgadita, no muy alta y con el pelo castaño con las puntas rubias, por mitad de la espalda aunque ahora lo llevava recogido con un moño despeinado. Las tetas como su madre no muy grandes, pero muy bonitas y proporcionadas, y con dos pezoncitos pequeños y rosados. Su vientre plano con un piercing en el ombligo, una Cruz de Santiago plateada. Y al lado en la zona baja del abdomen, un tattoo de una mariposa, que fue mi regalo en sus 18 cumpleaños. Laura le pidió permiso a mi hermana y yo se lo pagué. Su coñito estaba depilado, aunque no del todo, tenía los pelitos recortaditos, con un monte de venús precioso. Como era verano estaban muy morenos de piel, y mi sobrina se le notaban las marcas blancas del bikini en su culito y sus tetitas.

Yo los observaba sentado en una descalzadora que tiene mi hermana en la habitación. Mientras los miraba recordaba cuando eran pequeños y se bañaban conmigo. Y ahora tenían esos cuerpos, con esas tetas, ese coño y esa polla con su vello púbico. Eran un hombre y una mujer.

Fran estaba sentado en la cama, recostado en el cabecero, Laura se la chupaba a cuatro patas mostrándome su precioso culo. Comencé a desnudarme, la verdad que tardé poco, porque solo llevaba unos bermudas azul marino, un polo rosa y unos zapatos nauticos además de los boxers. Tenía una mancha en los calzoncillos por el líquido preseminal que me había salido fruto de la excitación, además estaba completamente empalmado. Me acerqué a la cama y me puse junto a mi sobrino para que mi sobrina me la chupara a mi también. Cuando la vio Laura se asombró al ver el tamaño de mi polla.

Laura nos la chupó a los dos, las iba turnando, chupaba nuestros huevos, nuestros glandes, recorría la totalidad de nuestros rabos con su lengua juguetona. La verdad es que para ser tan joven la mamaba de lujo. Despues nos incorporamos y ella se tumbó boca arriba. Mi sobrino y yo empezamos a lamer sus tetitas, estaban riquísimas, los pezones se le pusieron de punta, seguimos lamiendo durante un buen rato, hasta que yo me agaché, separé sus piernas y acerqué mi lengua a su rajita. Entonces comencé a lanmerla. Con mi dedo corazón empecé a hacer movimientos circulares en su clítoris, al mismo tiempo que lo lamía. Despues metí mis dedos dentro de su coñito, estaba muy mojada, supongo que se habría corrido mientras folló con Fran. Después separé sus piernas, me tumbé sobre ella, acerque mi glande a la entrada de su coñito y se la clavé de golpe. Su coño era muy estrecho, ella comenzó a gemir, mientras Fran acercó su polla a sus labios para que se la chupara. El coño de mi sobrina estaba calliente y húmedo. El roce de mi miembro en las paredes de su estrecha vagina, sumado a la excitación y a los mas de dos meses de abstinencia hicieron mella en mi y me corri dentro del coño de mi sobrina a los pocos minutos de empezar a penetrarla.

Ella se sorprendió y me dijo vacilandome que si no aguantaba mas, yo la contesté, que no se preocupara que soy hombre de varios disparos. La besé en los labios y se la saqué. Mi sobrino cogió a su prima y la puso a cuatro patas y empezo a darla por detras. Yo mientras estaba tumbado en la cama, masturbandome mientras los miraba, no tardé en volverme a empalmar. Fran le estaba echando un polvazo a Laura, los dos estaban empapados en sudor, la follaba muy fuerte, parecían dos actores de cine porno. La verdad es que los chicos sabían follar bien.

Fran se tumbó boca arriba en la cama y Laura comenzó a cabalgarlo, mientras lo hacía yo me coloqué detras de ella y comencé a lamer su culito. Después la introduje un dedo, ella protestó. Comencé a follarle el culo con mi dedo, y su ojete se empezó a acostumbrar al grosor de este. Despues sumé otro dedo y ya eran dos los dedos que tenía dentro de su culito. Ella no paraba de gemir. En un momento dado acerqué la punta de mi polla a su culito. Ella me dijo que parara que era virgen del culito. La tranquilicé y la dije que se relajara, me ensalivé bien el glande y muy despacio empecé a meterselo. Su ojete se abrió y comenzó a tragarse el largo de mi rabo que fue desapareciendo en su interior, clavandose como un cuchillo en una tarta. Dedpués empecé un mete saca y fui ganando velocidad, sus quejas de dolor se fueron tornando gemidos de placer. Mi sobrino y yo sincronizamos nuesrtras embestidas para acompasar la doble penetración. Entonces mi sobrina tambien empezó a moverse, sus gemidos cada vez eran mas profundo y empezó a gritar que se corría, en ese mismo instante mi sobrino también se corrió dentro del coño de su prima. Cuando Laura se retiró de Fran del interior de su chichito salieron gran cantidad de fluidos, eran su corrida y el semen de mi sobrino. Laura empezó a limpiar la polla de Fran con su lengua. En un momento dado me quedé mirando el pollón de mi sobrino y no se por que reaccioné como lo hice, ya que soy heterosexual, pero me acerque a Laura y la ayudé a chupar la polla de Fran quien con cara de incredulo pero fruto de la excitación no dijo nada. Su polla sabía a su semen, después Laura y yo juntamos nuestras lenguas. Les dije que era la primera vez que chupaba una polla, Laura me dijo que no tenía que dar explicaciones y que la había puesto muy cachonda viendo como se la chupaba a Fran.

Mi sobrina me dijo que me tocaba correrme a mi. La levante de la cama y la apoyé en la cómoda de la habitación y empecé a darla por detrás, ahora si la daba fuerte. Pasados unos minutos la giré, la cogí en brazos de frente a mi y empecé a empotrarla contra la pared. La levantaba y la bajaba con fuerza, nos besabamos, de repente noté como el coño de mi sobrina comenzo a apretar y absorber mi polla, se estaba volviendo a correr y yo también lo hice en el interior de su coño, la llevéven brazos a la cama y nos tumbamos de golpe recobrando la respiración. Mi sobrino, nos miraba tumbado en la cama acariciando su polla y jugando con ella moviendola hacia arriba y hacia abajo y haciendo movimientos circulares. Dedpues me di una ducha y me fui a mi casa a comer con mi madre y dejé a mis sobrinos allí solos. Aquel dia comenzó nuestro secreto y cambió completamente nuestra relación.